La madre del teniente de navío Fernando Vicente Villarreal, uno de los marinos a bordo del ARA San Juan, pidió este jueves al presidente Mauricio Macri que "ponga orden" en la Armada y exigió a las autoridades de la fuerza que renuncien "si no están preparadas" para conducirla.

"El Presidente, que ponga orden, porque me voy muy mal de acá", dijo María Rosa Belcastro, madre de Villarreal, luego de dejar la base naval de Mar del Plata donde junto con otros familiares de los 44 tripulantes recibieron las últimas novedades sobre la embarcación, desaparecida desde el 15 de noviembre.

Acompañada por Jorge, su marido y padre del marino, la mujer cuestionó a las autoridades de la Armada y pidió "al Almirante, al que manda en toda la fuerza, que si no está en condiciones de tener una fuerza a su cargo, que se vaya". 

Aunque no lo mencionó por su nombre, las críticas apuntaron principalmente al jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Marcelo Srur.

La mujer, que días atrás llegó desde Punta Alta en búsqueda de noticias sobre el ARA San Juan, dijo que se iba "desilusionada" y aseguró que no regresará al predio naval: "Yo me vuelvo, no vengo más porque no quiero que me mientan", manifestó.

"Me voy triste esperando a mi hijo, verlo volver en la playa. Porque decían que volvía, que era problema de comunicación y ahora están diciendo que es una explosión", declaró, afectada por el último parte de la Armada.

Evento anómalo

El vocero de la Armada Argentina, capitán de navío Enrique Balbi, dijo este jueves sobre la desaparición del submarino que un evento anómalo y no nuclear consistente con una explosión se produjo en el radio de tránsito del "San Juan" tres horas después del último contacto que mantuvo la nave, el miércoles 15 a las 7.30.

En ese área, cercana al talud, la profundidad del mar alcanza hasta los 3.000 metros.
Un allegado del teniente de navío Carlos Mendoza, otro de los tripulantes del submarino, detalló al salir de la Base que el comunicado brindado por la Armada este jueves "fue devastador para las familias" que se encontraban en la base.

Sergio Zelaya, quien describió a Mendoza como "un gran hombre, un gran amigo y un señor profesional", dijo que pese a las noticias "todavía no se pierden las esperanzas"

"Acá todavía no hay nada confirmado. De alguna manera estamos esperando un milagro. Hasta que no me informen que se lo ha encontrado vamos a tener una cuota de esperanza", aseguró.