Conmoción en Salto por muerte de recién nacida. 

"Pasaron tres meses y no tenemos respuestas. Mientras tanto esta mujer sigue trabajando", reflejó con profunda indignación Sol Gómez.

En junio pasado, la joven dio a luz a su hija sin signos vitales por impericia de la médica ginecóloga que la asistió en el hospital municipal de la localidad bonaerense de Salto.

La mujer acusa a la especialista de no ordenar la cesárea cuando los estudios indicaron que el pulso cardíaco de su beba disminuía.

En la mañana del 26 de junio pasado, Sol Gómez despertó y advirtió pérdidas de sangre vinculadas a su embarazo, hasta entonces en perfectas condiciones en sus nueve meses.

Sin embargo, por prevención, Sol decidió acudir al hospital municipal de Salto, donde recibió la atención de la médica ginecóloga Anneris Garavano Viatto.

Posteriormente fue sometida a los análisis correspondientes, que registraron un descenso preocupante del funcionamiento cardíaco de su niña.

Por lo tanto, la obstetra de turno recomendó una cesárea inmediata. Pero "volvió esta doctora y me dijo que espere al 28 de junio, cuando me volviera a ver mi médica de cabecera. Entonces volví a mi casa", relató Gómez.

A las pocas horas regresó ante los intensos dolores, y nuevamente la atendió Garavano Viatto, "quien miraba el celular, y a mí no. Me volvió a mandar a mi casa".

Al día siguiente retornó al centro de salud puesto que los malestares no cesaban y fue en aquella ocasión cuando, tras el monitoreo y la ecografía, le informaron a Sol y a su esposo Gonzalo que su beba, Isabella, no tenía signos vitales.

Al respecto, la mamá de la víctima de mala praxis señaló a Crónica que "al principio no queríamos hacer nada pero ahora pedimos justicia porque esta mujer sigue trabajando. Ahora se desempeña en el área de oncología del Hospital Centenario de Rosario".

En consecuencia, se radicó una denuncia judicial en la UFI 2 de Mercedes, lo que derivó en que se conocieran más casos que se le imputan a la ginecóloga.