E l termómetro sorprendió a todos. Por primera vez en 14 años en lo que respecto al clima que se percibe el abril, el termómetro llegó a 32,6 grados, mientras que la sensación térmica fue aún superior y alcanzó los 37,6 grados. Como no podía ser de otra manera, las calles se convirtieron en un horno y la temperatura, combinada con un alto porcentaje de humedad, formó un combo difícil de soportar para una sociedad que, a esta altura del año, espera sentir algo de frío, considerando que el promedio es de 22,8.

De acuerdo con todos los anuncios, se esperaba un día de calor intenso, pero no dejó de sorprender que sea tan agobiante. El peor momento se dio a las 14.45, cuando el mercurio de los termómetros se clavó en 32,6 grados, algo impensado e inaguantable para muchos, ya que, para peor, la térmica siguió su camino hasta los 37,6.

Con estos registros, este miércoles se convirtió en el día más caluroso de abril de los últimos 14 años. El 4 de este mes, pero de 2004, se había vivido una sensación similar, con 34,3 grados. Sin embargo, el récord lo mantiene el 5 de abril de 1906, cuando hubo 36 grados.

De acuerdo a la explicación de los especialistas, este fenómeno ocurrió porque desde hace varios días soplan vientos del sector norte.

El alivio y las lluvias 

Desde la medianoche del jueves, que las lluvias azotan la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. Por ello, para hoy el registro bajará más de diez grados y llegará el alivio, pues se prevé una mínima de 16 y una máxima de 24.  En tanto, para el viernes se esperan 12 grados de mínima y 19 de máxima, mientras que el sábado el rango se ubicaría entre los 13 y 21 grados.

Si estas previsiones del Servicio Meteorológico Nacional se confirman, los porteños sentirán un descenso paulatino de las marcas térmicas y comenzarán a sentir la verdadera temperatura de otoño. Vale destacar que el pronostico indicaba lluvias para la noche del miércoles, sin embargo llegaron en la madrugada del jueves.