Se vienen (al menos) tres días calientes para el dólar. La presión que sufrió la divisa norteamericana hasta el viernes pasado llevó su precio hasta casi 29 pesos tras el recambio de autoridades del Banco Central. El Gobierno esperaba que la designación de Luis Caputo enfríe la demanda de dólares pero el mercado les respondió con el bolsillo.

A cortísimo plazo, la Casa Rosada espera poder atravesar las ruedas cambiarias de este lunes y de este martes hasta que este miércoles ingrese al país el primer desembolso del Fondo Monetario Internacional, por 15.000 millones de dólares. En esos dos días desde este lunes, varias cuestiones influirán en el precio del dólar.

El nuevamente unificado Ministerio de Hacienda y Finanzas lanzará desde la mañana del lunes en el mercado dos bonos para captar la demanda inversora. Con esos bonos buscará unos 4.000 millones de dólares. Al día siguiente tendrá lugar un nuevo mega vencimiento de las Letras del Banco Central (Lebac), que será superior a los 500.000 millones de pesos.

La entidad reguladora, ahora a cargo de Caputo, ofrecerá tasas altas a los inversores de esas tenencias para que no prefieran recostarse en la divisa norteamericana y que esa demanda adicional provoque una devaluación aún mayor. El economista de la consultora EcoGo Federico Furiase opinó ante este diario que "la licitación de bonos persigue tres objetivos. Primero calmar la presión contra el dólar. Después tratar de absorber pesos del mercado, para que tampoco vayan al dólar y tercero que los bancos cambien sus tenencias en Lebacs por bonos del Tesoro a más largo plazo".

Una vez que pasen esas 48 horas, llegará el alivio para el Gobierno. Primero el directorio del organismo internacional de crédito aprobará el acuerdo definitivo con Argentina. Ya con ese aval oficial, viajarán los primeros 15.000 millones de dólares del FMI (de un total acordado de 50.000 millones) para engrosar las reservas del Banco Central y para cubrir los problemas de déficit (y pago de deuda) que tiene la administración nacional.

El monto se dividirá mitad y mitad entre las arcas de la entidad monetaria y el Tesoro (7.500 millones para cada caso). Con ese colchón de dólares, el Gobierno espera poder demostrar al mercado que no faltan dólares, y los pondrá a disposición para enfrentar eventuales recalentamientos en la demanda.

El Ministerio de Hacienda y Finanzas ya blanqueó que pondrá diariamente a la oferta una determinada cantidad de divisas a modo de subasta. Los restantes 35.000 millones de dólares se irán transfiriendo al país cada trimestre, dependiendo del nivel de cumplimiento del Gobierno con las condiciones que estableció el FMI , que incluyen fuertes ajustes en el nivel de obra pública y en los subsidios a los servicios públicos.