Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Un grupo de amantes de los fierros y con vocaciones solidarias llevan adelante un admirable proyecto, que dieron en llamar “Ayudemos a los chicos”, que se aboca a satisfacer las necesidades de centenares de pequeños que concurren a merenderos de la localidad bonaerense de Esteban Echeverría. La particularidad de la cruzada es que sus impulsores combinan sus dos pasiones, puesto que organizan exposiciones de diferentes tipos de vehículos para recaudar alimentos, que posteriormente trasladan en multitudinarias caravanas a cada establecimiento benéfico.

El 10 de octubre de 2013 se cristalizó la primera manifestación solidaria de “Ayudemos a los chicos” en el primer encuentro de “fierreros”, encabezado por sus autores Claudio González, su esposa Cristina Carrizo, y Walter Costilla. El inicio de una serie de eventos que se aboca a impulsar y recibir las donaciones alimenticias, lanzar la convocatoria y al mismo tiempo buscar merenderos a los cuales destinar la ayuda, pero para ello primero se informan respecto de las necesidades existentes en cada recinto.

Bajo ese afán, este año implementaron una entrega de útiles escolares en los primeros días de marzo, una caravana solidaria el 1º de mayo, la distribución de juguetes en la jornada del Día del Niño, y el próximo 16 de octubre se realizará una exhibición de autos, motos y camiones en el Predio Bargones, de Esteban Echeverría.

La más llamativa de las acciones desarrollada por la organización son las caravanas, en las que un centenar de vehículos parte desde la Plaza Mitre, de la localidad bonaerense de Monte Grande, y realiza un trayecto de cuarenta cuadras para entregar las donaciones a tres comedores, a los que asisten 300 niños.

En noviembre tendrá lugar el segundo recorrido anual cuyo punto de llegada será, como sucede habitualmente en cada trayecto, “la sonrisa de los chicos y el abrazo que nos dan cuando bajamos de los autos para darles los alimentos. Ese es nuestro premio”, señaló Claudio a Crónica. Uno de sus ideólogos detalló los orígenes de esta iniciativa en que “no podíamos creer que haya chicos con hambre y entonces dijimos ‘vamos a hacer algo’ para ayudarlos, y qué mejor a través de los fierros, que es nuestra gran pasión junto a dar por el otro”.

A su vez, González reconoció que otro fin de la propuesta consiste en “enseñarles el valor de ayudar, que le den importancia al esfuerzo de la gente que donó ese alimento y del merendero que los recibe a ellos”. Aquellos que deseen interiorizarse y sumarse al admirable proyecto de este grupo de fanáticos del mundo de las ruedas, pueden visitar el sitio de Facebook “Ayudemos a los chicos”.