Apenas tres meses pasaron desde que el presidente Mauricio Macri habló por teléfono con la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, para pedir un rescate financiero en medio de la crisis cambiaria. Este lunes llegará al país la primera misión del Fondo para revisar el cumplimiento de los diversos puntos del acuerdo anunciado en junio, mientras las cifras de la economía argentina despiertan cada día mayor preocupación entre los inversores extranajeros.

El viernes, el riesgo país sobrepasó los 700 puntos básicos (su máximo desde inicios de 2015) y se quebró la calma en el mercado cambiario, donde el dólar se disparó 4 por ciento y quedó a un paso de superar la barrera de los 30 pesos en el mercado minorista. Uno de los puntos centrales que el Ejecutivo planteará a los representantes del organismo internacional apunta precisamente a las herramientas para controlar la subida de la divisa norteamericana.

Según trascendió, solicitarán mayor flexibilidad para utilizar el dinero enviado para operar en el mercado de cambios y llevar seguridad al peso. La misión se extenderá hasta el 22 de agosto, y estará encabezada por Roberto Cardarelli, jefe de la misión del FMI para la Argentina.

Entre los puntos a tratar estará seguramente también el combate a la inflación. Sucede que el gobierno se comprometió a cerrar el año en el 27%, mientras que las estimaciones ya ponen esa cifra por encima del 30%. Si se supera el 32%, deberá solicitarse un permiso especial al directorio del organismo, que suspendería al menos en forma momentánea el envío de dinero a nuestro país.

Cabe destacar que tras el primer giro de 15.000 millones de dólar, cada nuevo tramo del préstamo stand by de 50.000 millones queda atado a las revisiones trimestrales que las misiones realizarán sobre nuestra economía. Los últimos datos oficiales revelaron una fuerte caída en la actividad económica debido, principalmente, a la sequía que golpeó al campo.

Pero la actividad industrial también se resintió, y el consenso de los economistas prevé ahora que este año el producto bruto interno ( PBI) sufrirá una caída del 0,3 por ciento. Cardarelli repasará las modificaciones al programa monetario con el presidente del Banco Central, Luis Caputo, quien hizo varios ajustes a la política de metas de inflación que había implementado su antecesor, Federico Sturzenegger, quien se vio forzado a renunciar días después de firmar la carta de intención enviada al Fondo para sellar el acuerdo.

Luego realizará un informe al directorio, que definirá si accede al segundo giro del préstamo, previsto para el 15 de septiembre.