La feria saludable fue una de las actividades de los festejos (Jonatan Moreno - Diario Crónica)

La lluvia no pudo detener la emotiva celebración por los 30 años del Hospital de Pediatría Juan Garrahan, que tuvo su escenario en el centro porteño. En esta oportunidad, y en el marco de una serie de actividades organizadas para conmemorar las tres décadas de la fundación del emblemático centro de salud, se llevó a cabo una Feria Saludable y por la noche se vistió al Obelisco con los colores de los festejos.

Desde las diez de la mañana y a pesar del mal tiempo, hubo una seguidilla de carpas en las que los niños pudieron vacunarse de manera gratuita y participar de actividades educativas en las que se fomentaba la alimentación saludable. También se instaló un área de crecimiento y desarrollo en la que se pesaba y medía a los niños presentes. Además, los adultos pudieron donar sangre.

“Vestimos al Obelisco con nuestros colores para unir dos hitos de la ciudad y para que todos vean y sepan que el Garrahan cumple 30 años, que es mucho y poco a la vez, porque hay un largo camino por recorrer mediante la innovación tecnológica y la apertura a la gente”, sostuvo en diálogo con “Crónica” el presidente del Consejo de Administración del Hospital, Carlos Kambourian.

Bajo esta premisa, Kambourian reconoció que “todavía tenemos que trabajar mucho en reducir índices de mortalidad y en enfermedades crónicas. Nosotros atendemos el porcentaje más alto de casos de niños con cáncer en la Argentina, y a su vez tiene el nivel más alto de sobrevida. Es producto de un trabajo que se fortalece con la excelencia de los médicos y del personal no médico del hospital, pero sabemos que hay más pequeños que nos necesitan y hay que ir a buscarlos”.

Al mismo tiempo, Kambourian indicó: “En estos 30 años se hicieron 2.250 trasplantes, y atrás de esos números hay un pibe, una familia, un montón de gente que fue feliz e hizo una vida normal después de ese trasplante”. Lo cierto es que, como noble meta para estos festejos, desde el Garrahan se proponen ampliar el número de niños a los que ayudan. “Cada año atendemos a 600.000 chicos, pero todavía tenemos que llegar a más pibes porque tenemos que recuperarlos de sus enfermedades crónicas. Muchos de ellos viven en diferentes puntos del país y debemos acercarles salud. Por eso, con estas actividades queremos demostrarles que el Hospital está para todos los chicos y las familias”, concluyó.