El protagonista, un hombre de unos 30 años, manejaba por la calle Brandsen de esa ciudad del oeste del Gran Buenos Aires cuando se topó con un obrador para el entubamiento del arroyo Maldonado. Cuando llegó a la intersección con Palacios intentó doblar pero la correntada lo arrastró al fondo del pozo.

El conductor fue rescatado por un vecino.

El auto quedó con el techo para abajo y se llenó rápidamente de agua. A pesar de las fuertes dificultades el hombre logró escapar del vehículo, posiblemente por la puerta trasera. Fue auxiliado por un vecino, que lo ayudó a salir del pozo.

Perdió el control por la corriente.