Vuelven los tarifazos. Para mediados de noviembre, el gobierno tiene previsto convocar a una audiencia pública para un nuevo aumento en el precio del gas. Por si fuera poco, se reconocerá otro incremento para transportistas y distribuidoras del producto, así como el ajuste por precios mayoristas por el período abril-noviembre. En total, el alza rondará el 40%.

Los aumentos se siguen acumulando.
Los aumentos se siguen acumulando.

Según el calendario originalmente previsto, el gas debe aumentar en abril y en noviembre de cada año hasta eliminar completamente los subsidios a la producción, a fines de 2019 o de 2022, en el caso de la Patagonia.

Las tarifas de electricidad siguen un mismo camino. Los aumentos semestrales están previstos para enero/febrero y septiembre/octubre. El incremento llegaría en noviembre o en diciembre.

Cabe destacar que el Ejecutivo organizará audiencias públicas para evitar cualquier inconveniente legal, luego del fallo de la Corte Suprema de agosto de 2016 que obligó a realizar estos actos.

En cuanto al combustible, los incrementos serían de entre 6 y 10 por ciento. El último aumento se había registrado en julio. Vale recordar que desde el 1º de octubre el precio quedó liberado y cada petrolera puede cobrar lo que quiera, sin más restricción que la que imponga el mercado. Desde entonces, las distribuidoras comenzaron a aplicar aumentos en los precios mayoristas de nafta y gasoil, que afectan al transporte de personas y mercancías y a la producción agropecuaria, principalmente, y que deberían impactar en los precios al consumidor de bienes y servicios.

También se prevé que haya algún ajuste en el transporte de pasajeros (colectivos, trenes y subtes). De hecho, está previsto en el proyecto de Presupuesto 2018.