En medio de la conmoción que generó la explosión en la escuela 49 de  Moreno, directivos de la escuela Primera nº8 de Merlo y de la Secundaria nº7 de Pilar, evacuaron este lunes a los alumnos por escapes de gas.

Los docentes y padres de los establecimientos educativos, aseguraron que "ya se habían realizado varias denuncias por problemas de infraestructura" en los salones, pero que nadie hizo nada. 

En Pilar, el director de la institución resolvió ubicar a los chicos en el patio para dejarlos fuera de peligro, pero luego suspendió las clases en cuanto vio una estufa defectuosa y un toma corriente enchufado a su costado.

En cambio, en el distrito bonaerense de Merlo, la situación fue otra: la directora pidió a los padres que entraran al establecimiento y allí les advirtió que había "pequeñas pérdidas de gas", además de otras irregularidades.


Sin embargo, aclaró que las clases continuarían por pedido estricto de la inspectora.

Los padres se resistieron, sacaron a los chicos del lugar y radicaron una denuncia en el comando de bomberos del distrito, quienes luego junto a personal de Defensa Civil comprobaron que había cinco escapes de gas en el lugar. 

Las muertes de la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar, Rubén Rodríguez en Moreno, dejaron al descubierto la emergencia de las escuelas bonaerenses y la falta de respuestas de la gobernación ante las denuncias de directivos por el mal estado de la infraestructura.

Por otro lado, los maestros de la escuela 9 de San Fernando, decidieron no acudir al establecimiento educativo hasta que no se hagan los arreglos correspondientes  en el edificio por un supuesto escape de gas que fue denunciado en varias ocasiones.



Otra explosión más pone en jaque las clases en Moreno

Los docentes del partido bonaerense denunciaron otro caso de pérdida de gas dentro de un colegio de la zona. Además, se confirmó durante este jornada que todos los establecimientos educativos del lugar permanecerán cerrados "hasta que los arreglen".

Luego de que el viernes los docentes realizaran un paro de actividades y una marcha para exigir Justicia por las víctimas, unos 250 directivos de escuelas de Moreno se reunieron y tomaron la decisión de suspender las clases hasta que estén dadas las condiciones.