Por Florencia Golender
@flopa01

El aumento estacional de frutas y verduras ya no parece ser tema de debate entre los consumidores,
acostumbrados a un ajuste de verano en ciertos vegetales, como ananá, pera y melón, lo que ocurre hace rato con los precios en las verdulerías supera lo previsible y aceptable. Hubo subas de hasta 60% el año pasado, frente una inflación del 26% en la ciudad, y muchos modifican sus hábitos de compra.

Llevar un kilo de cualquier producto en las verdulerías ya no es lo común. Crónica se acercó a un negocio del barrio porteño de Parque Chacabuco y la mayoría de los clientes plantearon que llevan lo necesario para el día.

El cambio de costumbre en el consumo de frutas y verduras no es casual. Según el Índice de Precios al Consumidor que mide el gobierno de la ciudad, la inflación de 2017 fue de 26,1% pero la mayoría de los precios de los vegetales que figuran en el listado porteño se incrementaron más que eso.

Entre los que sobrepasaron el índice promedio de inflación se destacan la mandarina, que alcanzó
un 60% de suba y la banana, cuyo precio creció un 30%.

En tanto, de acuerdo con el relevamiento oficial, una de las pocas frutas que no varió su precio el año pasado es la manzana roja. Actualmente se vende a $42.También, la lechuga criolla se mantuvo estable y se vende a $40 el kilo.

Por otro lado, las verduras también sufrieron fuertes alzas. El precio de los zapallitos creció 30%y el del morrón rojo subió 43%. El tomate perita llegó a sufrir un 38% en 2017, el redondo, en cambio, sólo el 22%. Mientras, la papa blanca vale 42% más cara. Con todo, la principal causa para la suba generalizada de precios en el sector sigue siendo la brecha entre el campo y la góndola. Así lo ratificaron esta semana los productores.

Productores preocupados
La variación de precios no escapa a la crisis que plantean desde el sector agrario. Plaza de Mayo y el Congreso fueron puntos de reunión para unos cuantos “verdurazos” y “frutazos”, en los cuales los  productores entregaron su cultivo a cualquiera que se acercara y se solidarizara con su protesta. Se vieron largas colas para llevarse un kilo de banana o de lechuga.

Esta semana la Federación Agraria Argentina (FAA) decidió impulsar una ronda de consulta con sus delegados de base para evaluar los pasos a seguir, ya que su Consejo Directivo Central considera que “los pequeños productores” vienen “perdiendo por goleada”.

Los integrantes del Consejo Directivo Central de la Federación Agraria Argentina reunidos el último jueves en Rosario coincidieron en un difícil diagnóstico para los chacareros.

“El presidente Macri le dijo a los CEOS de las multinacionales en Davos que él corta el pasto para que ellos jueguen. Mientras tanto, los pequeños y medianos productores venimos perdiendo por goleada”, sostuvieron. Y decidieron convocar en febrero y marzo a reuniones de las entidades de base federadas, para analizar los pasos a seguir.

Los directores de FAA de todo el país advirtieron sobre el deterioro constante de los pequeños y medianos productores y ratificaron lo que la conducción de la entidad había planteado al ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, en audiencia a comienzos de enero.

“El nivel de endeudamiento de chacareros con las cooperativas creció un 20 por ciento en un año, con tasas de interés altísimas y el 85 por ciento de la actual campaña de soja ya vendida por parte de los pequeños productores”, dijeron en un comunicado.

En las economías regionales, podemos mencionar los casos de productores que venden la ciruela o el damasco a 2 pesos el kilo, muy por debajo de los costos para producir, o la crisis de la actividad azucarera, que llevó al cierre del ingenio San Isidro, en Salta.

Inflación porteña 26,1%
La medición que realiza el gobierno de la Ciudad incluye precios de frutas y verduras. Más de la mitad experimentó en 2017 ajustes por encima de la inflación. Algunos, como la mandarina, la duplicaron.

Por unidad
En la verdulería, muchos compran para el día porque llevar un kilo de cada fruta o verdura supera su presupuesto. Otros prefieren ir más seguido al comercio y variar el consumo.

Papa en alza
De acuerdo con el IPI porteño la papa blanca valía $14,75 promedio en enero del año pasado y llegó a diciembre con un precio de $21,05. El aumento es de 43% y supera a la inflación por 17 puntos porcentuales.

AUMENTÓ TODO, ENTRE UN 40 Y UN 50%

Por Gabriel Arias
garias@cronica.com.ar

Llegó la época veraniega y con ella se incrementa como ocurre de manera sanitaria, el consumo de frutas y verduras para paliar el calor y mantenerse en forma. Sin embargo, el aumento de precios en este rubro hace que la gente piense varias veces qué cantidad comprar y qué llevar a su casa. Crónica realizó un relevamiento entre los consumidores y vendedores para saber cómo impactó esta alza en los bolsillos y el consumo.

Caminando por la avenida Asamblea al 500, Santiago (encargado de una verdulería y frutería) le comentó a este diario que "todo ha aumentado entre un 40 y 50% y por eso, vemos que la gente se está midiendo con las compras".

"Antes los melones se vendían bastante -detalló el comerciante- y ahora se está quedando atrás, al igual que la naranja que antes estaba 30 pesos dos kilos y hoy sale 35 el kilo. Si bien el tomate bajó algo, igual está caro, al igual que el brócoli, chauchas, lechuga con valores altos".

El vendedor agregó preocupado que "la venta bajó mucho este último año y la gente se está midiendo, de hecho, se ven muchos que compran por unidad. Lo único que pueden llegar a llevar por kilo es el tomate".

"La fruta está excesivamente cara, ahora me mido con lo que llevo. Damasco, uvas y otras frutas están por la nubes y por eso, compro de a medio kilo".

Lo cierto es que algunas personas "caminan mucho" para comprar frutas y verduras, y algunos están suprimiendo algunos alimentos, como Feliciana, que opinó que "algo que ya no estoy llevando es la frutilla o los duraznos, porque considero que la fruta está muy cara. El problema es que son alimentos de primera necesidad y algo hay que llevar. Creo que la inflación tiene que ver porque en donde el dólar sube, lo demás también".

Entre los consumidores, Susana subrayó que "hoy compro por unidad no por kilo. Compro 3 papas por tema de precio y porque si compro mucho más se me pudre porque vivo sola. Antes pagaba el kilo de manzanas 6 pesos y ahora vale una fortuna". Quien coincidió fue María al afirmar que "la fruta está excesivamente cara, ahora me mido con lo que llevo. Damasco, uvas y otras frutas están por la nubes y por eso, compro de a medio kilo".