Cuando Tamara Gómez llegó a la Clínica Modelo de Santa Rosa para someterse a una lipoaspiración, jamás pensó que las horas siguientes se convertirían en una pesadilla tenebrosa, cuyo destino, ni más ni menos, sería encontrarse con la muerte. La mujer de 41 años, que había depositado su confianza en el cirujano Mariano Jáñez, comenzó a sentirse mal luego de la cirugía estética y la madrugada del domingo, antes de recibir el alta, falleció.

Su familia denunció a la policía y a la Justicia que se trató de un caso de mala praxis. "Tamara estaba muy bien de salud, los análisis pre quirúrgicos le habían dado bien. No nos han dado ninguna explicación de nada, nosotros queremos saber qué pasó", aseguró Mauricio Gómez, hermano de la víctima.

Según los allegados de la mujer, el acusado se fue de Santa Rosa el mismo día de la operación y la dejó a cargo de su padre, Carlos Jáñez, también cirujano plástico, que la revisó y le indicó que estaría todo bien y que en pocas horas podía recibir el alta. Desde el entorno de la difunta aseguraron que ella presentaba síntomas de algo que estaba mal.

Su hermano detalló que se sentía débil y que le sangraba mucho el ombligo. Ante su malestar, Jáñez le avisó que la volvería a revisar el domingo. Pero esa madrugada murió, alrededor de las dos de la mañana. Un médico de guardia fue el portavoz del trágico desenlace: "Cuando llegué a la clínica me quedé a acompañar a mi mamá. En un momento bajó el médico de turno, que no sé el nombre, y nos dijo que habían tratado de reanimarla, pero que había sufrido un paro cardíaco y que había muerto", continuó el relato su hermano, angustiado.

"Cuando hablé con el padre del que le realizó la cirugía, lo único que dijo era que había sido un caso fortuito, que en la operación había estado todo bien. Yo lo corté ahí nomás, le dije que se callara la boca, que no era el momento y le pedí que se retirara. Después en la clínica nos apuraron enseguida con el trámite del sepelio y todo eso", continuó Gómez.

La lamentable situación se asimiló a una historia de terror. Cientos de dudas, ninguna respuesta y un nene de 12 años que se quedó sin su madre por las irregularidades cometidas en una cirugía estética. El impacto de la noticia causó indignación entre sus seres queridos.

Sostienen que la versión de la clínica no es para nada confiable. Y es que la confianza se perdió cuando esa madre, esa hermana, esa hija, entró a una operación viva y salió muerta. La familia ya realizó una denuncia en la seccional primera por abandono de persona y "mala praxis". Buscan justicia, el único consuelo.