Acusan a argentino por "grooming". (Imagen Ilustrativa)

La Cámara Nacional en lo Criminal ratificó el procesamiento de un joven argentino por enviar fotografías de sus genitales por Whatsapp a una menor, quien vive en la ciudad española de Madrid, con el objetivo de tener relaciones sexuales con ella, confirmaron este miércoles fuentes judiciales.

El hecho comenzó a ser investigado en agosto último, cuando Interpol realizó un operativo denominado "Mercurio" y denunció a un argentino que mantenía contacto con una menor de nacionalidad española. Durante el allanamiento se secuestraron tres notebooks,  tres celulares, dos CPU, una cámara digital y demás elementos de interés para la causa.

La Sala VI de la Cámara consideró que el joven, de iniciales A.M.S. cometió el delito de "grooming" (preparar un resultado), que tuvo cómo víctima a I.R.L. (las fuentes mantuvieron en reserva las identidades).

El tribunal consideró probado que las madrugadas de los días 9 y 26 de febrero de 2016, S. intercambió mensajes de Whatsapp con L., entonces de 13 años, a quien le expresó su intención de mantener encuentros sexuales y de concretar una cita, para lo cual le pidió fotografías y le envió una de sus genitales.

Mediante una treta, la madre de la menor se contactó con S. y efectuó la denuncia que, con los elementos de prueba aportados por la mujer, culminó con el dictado del procesamiento y luego su ratificación en segunda instancia.

"El contenido de los chats es más que sugestivo", consideró el tribunal, ya que (S.) "utiliza frases como: ’¿sabes guardar secretos?’, ’me pareces re linda’, ’nos podemos encontrar y ver, te llevo al río a andar en moto de agua'", son algunos de los mensajes enviados a la menor, según constancias del sumario penal.

"Y por si no fuese suficiente, las imágenes que mandó despejan cualquier duda al respecto dado que responden a su miembro viril", remarcaron los camaristas Julio Lucini y Mariano González Palazzo.

La defensa había dicho que el teléfono móvil del que enviaron esos mensajes no era de S., pero el tribunal evaluó que el hecho que la línea tuviera como titular a un familiar del procesado, "parece ser un paso necesario para, en este tipo de delitos, dificultar la conexión del autor con el hecho".

Para los camaristas S. "ejecutó un plan previsto de antemano", sus whatsapps "denotan la voluntad de crear confianza para concretar su propósito" y "la imagen obscena está íntimamente ligada con ello", ya que "insistentemente quiso concertar una reunión con la menor para satisfacer su deseo sexual".

Agregaron que el delito de "grooming", preparar o entrenar para un objetivo específico, "exige una ultraintención", que en este caso estuvo dado por "el propósito de cometer un delito sexual en perjuicio de la menor de edad".

Fuente: Télam