Por Gabriel Arias 
garias@cronica.com.ar

Aveces las personas no se dan cuenta de los reales problemas que encierra la vida. Hay quienes reciben importantes golpes y viven situaciones desesperantes. Este es el caso de Ariel y Gabriela, después de perder a su único hijo hace apenas un año, hoy se encuentran en situación de calle y sin empleo.

Esta historia de dolor y tintes injustos tuvo su inicio tiempo atrás, cuando Federico (6) fue diagnosticado con leucemia y esto hizo que sus padres, Ariel Rodríguez y Gabriela Falcone, hicieran todo lo que estaba a su alcance para salvarle la vida. De hecho, hipotecaron y vendieron su casa.

A pesar de la enorme lucha, en cercanías de la navidad de 2016, el corazón del niño dejó de latir y los apremios económicos se sumaron al tremendo dolor. Primero se quedaron sin vivienda, luego, la enfermedad se abatió sobre ambos: Gabriela sufrió un ACV y problemas depresivos, Ariel, padeció también depresión. Posteriormente, ambos perdieron el empleo.

Estuvimos viviendo en un hotel por varios meses, pero luego no pudimos pagar y desde el 26 de diciembre estamos en la calle”, cuenta Ariel y continúa: “Después de perder el trabajo conseguí algo temporario pero no duré porque algunas empresas contratan extranjeros y les pagan la mitad que a uno y los hacen trabajar 12 horas. Soy analista de sistemas y negocios, también tengo estudios en filosofía, administración y comunicación y trabajé como traductor de inglés en eventos de tecnología, pero eso por ahora no me ayudó”, agrega.

Ya en la calle, se ubicaron en la recova de Once (casi en el cruce de las avenidas Rivadavia y Pueyrredón) y allí una foto viralizó la situación de la pareja en las redes sociales. Gabriela (quien es analista en ciencias sociales y políticas) agregó que “así como nos robaron, algunas personas se acercaron y nos dieron agua y frutas para estar hidratados. De la ciudad vinieron a tomarnos los datos pero no pasó nada, hasta que nos dijeron que en el ministerio “Bet El al mundo” (judía mesiánica) ayudaban a la gente en situación de calle. Nos acercamos y nos han dado comida, medicamentos y nos permiten bañarnos”.

Lo cierto, es que la iglesia les pagó dos noches en un hotel cercano y pudieron recibir el año aunque sea bajo techo, pero el tiempo es tirano y el sábado por la mañana, el matrimonio otra vez quedará en la calle. “Estamos buscando trabajo y no importa de lo que sea, porque eso nos permitiría tener un techo para alquilar y poder cocinar nuestra comida. Si alguien tuviera un lugar libre hasta que consigamos cobrar el primer sueldo sería una gran ayuda”.

Por tal motivo, dejaron estas vías de comunicación: el mail arielgrv@gmail.com o el celular 1570183726.