En la localidad bonaerense de Ezeiza, el único hospital de la zona padece una crisis terminal que se refleja en la mala atención sanitaria a sus vecinos. En efecto, de un tiempo a esta parte, se acumuló una gran cantidad de denuncias por mala praxis, la mayoría de ellas vinculadas a las confusas muertes de recién nacidos.

En las últimas horas, el caso de una mujer que contrajo un virus intra hospitalario, y lucha por su vida, acrecentó la escalofriante lista de víctimas del " hospital de la muerte", como tristemente lo llaman los propios habitantes del municipio. El domingo pasado, Ramona Acuña regresó al Hospital Interzonal de Agudos de Ezeiza.

Había recibido el alta médica el jueves pasado y se la notaba ciertamente demacrada. En este sentido, Yasmina, hija de la paciente, relató a Crónica que "el 18 le dieron el alta por una supuesta evolución favorable, pero el 21 volvimos a traerla porque comenzó a tener convulsiones. Nos dijeron que tenía neumonía por un virus intra hospitalario, y sus pulmones están infectados".

"Hace ocho meses que venimos yendo y viniendo de este hospital porque no la quieren atender. El jueves le dieron el alta y el domingo la trajimos de vuelta, ahora ella está en terapia intensiva y en estado crítico. Le hicieron un análisis general y le encontraron un ACV desde hace cinco días, es decir, antes de otorgarle el alta ¿Quién se hace cargo?", se quejó con dolor Jonathan, otro hijo de Ramona.

Lo cierto es que la mujer permanece en el establecimiento sanitario con un cuadro de gravedad, por lo cual los doctores no le brindaron pronósticos alentadores a la familia de Acuña. "El hospital es un desastre y los médicos me dijeron que el estado de mi mamá es irreversible", agregó desconsolado el joven.

Otra vez, víctimas

Por si fuera poco el drama que los azota por estas horas, la familia de Ramona ya fue víctima del destrato del hospital. En efecto, meses atrás, la mujer de otro de sus hijos fue a dar a luz. Por lo que ellos califican como negligencia médica, la beba nació fuera de término y sin signos vitales.

Un lamentable episodio que suele darse con frecuencia, según prueban las 40 denuncias en contra del establecimiento. La falta de atención es una constante en el Interzonal, como lo reflejaba una mujer que, doblada por el dolor, esperaba en la sala de recepción. En este sentido, Damián, hijo de la vecina, manifestó que "hace tres meses que le dan vueltas a mi mamá para una atención de vesícula. Está tirada en el piso y nadie viene a interiorizarse sobre su situación. Esto no se aguanta más así".

En tanto, Rolando reflejó una experiencia similar al señalar que "mi mujer necesita operarse por una afección respiratoria por el basural clandestino que hay al lado de mi casa, pero tampoco la atendieron y entonces me tuve que ir a un hospital de Lanús". Todo indica que la atención sanitaria en Ezeiza, un derecho básico de todos sus habitantes, se ha convertido en un tormento para sus vecinos y no en garantía de salud. En algunos casos, lamentablemente, hasta en pasaporte a la muerte.