Los fallecidos fueron identificados como Enrique Cantó, Mariano Guyot, Juan Ignacio Ignacio Otegui, Pedro Siches y Mauricio Balbi, y viajaban en la avioneta que volaba de San Rafael, Mendoza a Tandil, eran cinco amigos de entre 36 y 41 años oriundos de la localidad bonaerense de San Vicente. 

La avioneta era una PA 34 Piper Seneca con matrícula LV-GZK, se desplomó en un campo ubicado entre la localidad pampeana de Quemú Quemú y la bonaerense de Carlos Pellegrini. 

Los primeros indicios sugerían que la aeronave sufrió un desperfecto mecánico, su piloto intentó un aterrizaje de emergencia en un maizal y se estrelló contra un alambrado. 

La avioneta fue divisada por un testigo que afirmó que volaba a una altura muy baja por un maizal hasta que se estrelló. Los restos quedaron desplegados por unos 150 metros, mientras que los restos de los tripulantes quedaron carbonizados. 

Siches trabajaba en el área de sistemas, Balbi hacía lo propio en el rubro de la carne. Otegui era dueño de una empresa de transporte y Gullot se dedicaba a la comercialización de cereales.

La Empresa Argentina de Navegación (EANA) recibió a las 12.05 hs del pasado domingo, una alerta satelital de una baliza ELT (Emergency Locator Transmitter), perteneciente a la aeronave Piper PA-34 Seneca identificada con la matrícula LV-GZK.

La baliza ELT es un dispositivo de emergencia que contienen las aeronaves y que se activa cuando reciben un fuerte impacto. Así, fu que se activó el procedimiento de búsqueda y dio aviso a la policía de Quemú-Quemú en la provincia de La Pampa.

A las 14.10, detalló la información, la policía encontró la aeronave LV-GZK, confirmando el accidente y el fallecimiento de sus cinco tripulantes