El Centro Gallego, que desde 1907 asistió a miles de personas, volvió a abrir sus puertas para seguir dando asistencia médica de primer nivel con el gerenciamiento de Buenos Aires Servicios de Salud por 30 años, en el que también atenderá a 40 mil afiliados de PAMI. Raúl Olmos, CEO y fundador de Grupo Olmos, indicó en el evento de reapertura que el Centro "cuenta con equipamiento de última generación, con camas de cirugía, mesas de anestesia, respiradores y terapias armadas". Este jueves, luego de dos años sin funcionamiento, fue la inauguración de uno de los quirófanos y la primera cirugía de alta complejidad.

El espacio volvió a funcionar para operar a un paciente de la obra social PAMI, en las manos de médicos de primer nivel. En diálogo con Crónica, Alicia Canga, Gerente Médica de BASA, habló acerca de la importancia que tiene esta primera cirugía para el histórico edificio.

Alicia Canga, Gerente Médica de  BASA (Diario Crónica/Nahuel Ventura).

"Es un hecho trascendente por todo lo que significó este sanatorio en la salud argentina y toda la historia que viene sufriendo en los últimos 10 años. Es un centro que supo ser pionero y marcó tendencia y en los últimos años sufrió distintos embates. Desde hace dos años se encontraba cerrado y BASA se hizo cargo en mayo. Costó mucho trabajo ponerlo en marcha y hoy finalmente está funcionando a pleno con cirugía de alta complejidad".

En cuanto a la intervención, la Gerente Médica contó que se trató de "una neurocirugía y está operando el equipo a cargo del Doctor Sergio Pallini. El es jefe de neurocirugía del Hospital Militar Central, estamos muy contentos".

La última operación había sido el 29 de diciembre de 2017. Ahora, gracias al nuevo equipamiento con el que cuenta el Centro Gallego, una gran cantidad de pacientes se atenderán allí, incluyendo a los afiliados a la obra social PAMI y de la mutual del Centro Gallego que son más de 3000 personas.