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" José C. Paz es un desastre. Los vecinos no sabemos adónde y a quién quejarnos por tantas problemáticas irresueltas". El tajante testimonio pertenece a una habitante y comerciante del mencionado distrito, haciendo referencia al mal estado de las arterias viales, como asimismo de medidas de prevención para contrarrestar la sucesión de hechos delictivos. A su vez, los residentes exigen la regulación de una feria que se asienta en las veredas, obstruyendo el ingreso a los negocios habilitados.

El estado de la Ruta 197, en su trayecto entre Santa María de Oro y Croacia, resulta intransitable, implicando un verdadero peligro puesto que dicho deterioro desencadena frecuentes accidentes. En este sentido, los vecinos del lugar apuntan a las demoradas obras que en vez de mejorar el acceso, lo complican aún más.

Al respecto, Guillermo señaló a Crónica que "un mes realizan un tramo, luego no hacen nada durante mucho tiempo, y entonces lo que queda es tierra y pastizales que dificultan pasar por la ruta". Por su parte, María Esther añadió que "está todo cortado por esas supuestas mejoras. Pero lo que se ve es abandono, montañas de tierra cada vez más altas. Es una vergüenza".

Sin embargo, los habitantes de la zona tienen otro motivo de preocupación con el desarrollo de una feria que se ubica en la vereda, obstaculizando la entrada a los comercios habilitados.

Justamente una de las damnificadas es María Inés, quien dejó en claro que "yo no tengo ningún problema con los feriantes pero me molesta que se instalen en la puerta de mi local y de mi casa, porque nadie me viene a comprar. No hay regulación, se venden mercaderías no autorizadas y tampoco cuenta con baños químicos ni contenedores, lo que hace que la basura se acumule convirtiéndose en un basural".

Los vecinos consideraron que ambas cuestiones desencadenan sucesivos hechos de robo producto de la falta de controles en la feria como la inconclusa reparación de la Ruta 197. Los episodios más frecuentes son protagonizados por motochorros que sorprenden a automovilistas y transeúntes, mientras estos realizan malabares para desplazarse por el camino. En tanto, Inés reconoció que "muchas personas que llegan a la feria han sido víctimas de arrebatos y hasta incluso les sustrajeron baterías y otras autopartes de sus vehículos".

Sin embargo, la mujer remarcó que "hicimos varios reclamos a la municipalidad, hasta elevé una nota al intendente - Mario Ishii- y me contestaron que espere a ver qué hacen".