"Sentía que, al no poder cantar, me faltaba al aire", reconoció Mercedes, quien bajo ese sentir decidió convertir el balcón de su departamento en su lugar de conciertos, al no poder hacerlo en sus eventos, que fueron suspendidos por la cuarentena. Por lo tanto, desde su hogar, en el barrio porteño de Palermo, organiza recitales que día a día convocan a más y más vecinos, quienes siguen y bailan cada canción en sus casas, creando un momento placentero y de unión a la distancia, en medio de una incertidumbre compleja y preocupante.

"Sentía que, al no poder cantar, me faltaba al aire".

"Yo trabajo en eventos, pero por la cuarentena se suspendieron, y me quedaron muchas ganas de cantar, si no lo hago me falta el aire", detalló a Crónica Mercedes Paradiso. Ante semejante deseo postergado, el último sábado salió a su balcón con su computadora y un amplificador de sonido. A los pocos minutos dio inicio a su concierto casero, el cual Mercedes había planificado que constara de dos piezas musicales para no molestar a los vecinos. Al respecto, la cantante reveló que "se asomó una vecina, luego un muchacho y así se fueron sumando. Les pregunté si les fastidiaba y me dijeron que no, al revés, me pidieron que cantara al día siguiente y se armó como una especie de fiesta".

Una exitosa e inesperada aceptación que se manifestó en los abundantes pedidos de los residentes de otros edificios para que Mercedes continuara cantando en las jornadas posteriores. En este sentido, Paradiso reflejó que "mi idea es cantar día por medio. Después de la primera vez, los vecinos me gritaban que les pase mi Instagram, @mechiparadiso, y me dejaron muchísimos mensajes". Uno de ellos conmovió a la intérprete puesto que "una chica me contó que su mamá no salía al balcón y ahora espera sentada para que me asome a cantar".

Si tenes ganas, nos vemos por acá!! #yomequedoencasa #musicaencasa #cuarentena #yanosvolveremosaver #yanosvolveremosaabrazar

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En su caso, como los de muchos otros, la suspensión de su actividad afectó notablemente sus ingresos, los cuales están supeditados a sus clases de canto en forma virtual. Por lo tanto, a fin de superar dicho apremio y al mismo tiempo desarrollar su pasión, la cual aprendió hace 22 años, implementó su original iniciativa de realizar conciertos de balcón a balcón. La protagonista de tan particular historia confesó que "es muy movilizante porque cuando yo decidí hacerlo era por una necesidad mía y ahora lo hago por la gente, por mis vecinos". Al mismo tiempo, dejó en claro que "mi repertorio es amplio, pero a mis nuevos espectadores les gusta el cachengue, y me piden bailar".