Por Jorge Dimuro
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Las festividades que ya están llegando siempre son épocas de gasto, por ello la diferencia entre la cena en las casas de los funcionarios que son los más pudientes y en las de nosotros los más humildes, son notables.

Mientras ustedes pueden darse el lujo de comer variedades de comidas y bebidas, con sus botellas de whisky o vinos de marca, nosotros los humildes nos vamos a tener que conformar con un pedazo de pan con algunas fetas de fiambre y un vaso de agua, ¿y saben por qué?, porque la diferencia de su poder adquisitivo es abismal a la nuestra, la de los trabajadores y jubilados, que apenas alcanza a cubrir las mínimas necesidades y a veces nos obliga a tener que elegir entre comprar un alimento o un medicamento para poder seguir viviendo, debido a las malas políticas implementadas por ustedes mismos.

Siempre se afecta a los más humildes, a los más relegados, a los más vulnerables, mientras ustedes se siguen llenando los bolsillos. Y somos siempre nosotros lo que tenemos que pagar con los ajustes.

Dichos ajustes que son producto de las malas gestiones que ustedes llevaron adelante por la falta de conocimientos, por no estar a la altura para ocupar tan distinguida distinción de conducir los destinos del país, demostrando que solo vienen a llenarse sus bolsillos, a conseguir sus ambiciones personales sin importarles que sea a costa de dejar al pueblo en la mayor de las miserias. Quiero que sepan que eternamente van ser reconocidos todos ustedes, los políticos, como los más grandes corruptos por todos los habitantes de este país.

Funcionarios, dejen de seguir tomándonos el pelo a los jubilados, de seguir faltándonos el respeto, de seguir mintiéndonos a nosotros y a la sociedad entera, ya que algunas declaraciones realizadas desde el más alto nivel cuando dicen que les hemos ganado algunos puntos con los aumentos (si es que se puede decir aumento a la migaja que nos dieron) a la inflación y a que todos los jubilados reciben remedios gratuitos, yo me pregunto si verdaderamente tienen conocimiento de cuántos somos ya que de acuerdo a los datos brindados por ustedes mismos, en marzo del 2020 se registraba 5,6 millones y según se conoce, los remedios gratis llegan a 2,3 millones.

Si la memoria y las matemáticas no me fallan, dicha cobertura les está llegando a menos de la mitad del padrón, por lo tanto, la afirmación que usted hace, señor presidente, a los puntos arriba mencionados y con todo respeto, es mentirosa y engañosa, ya que no todos accedemos a dichos beneficios. Señores de la casta política que se ha engendrado desde hace muchísimos años en el poder, les pido por favor que alguna vez reconozcan que no tienen la capacidad ni el conocimiento para conducir el país.

Den un paso al costado y dejen llegar a las nuevas generaciones con nuevas ideas, que sin duda alguna, se lo estaremos agradeciendo. 

J.D