Gaon. aseguró que el servicio se encontraba interrumpido en una importante cantidad de empresas.

Una medida de fuerza de la Unión Tranviarios Automotor ( UTA) en cuatro empresas de micros de larga distancia, que se extendió a otras sin haber sido dispuesta por el gremio, mantenía paralizada esta mañana gran parte de la actividad en la estación terminal porteña de Retiro. 

Si bien desde la UTA aseguraban que el paro iniciado a la medianoche alcanzaba a cuatro compañías y sugerían la existencia de un "lock out" patronal, desde la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) negaron ese escenario.

La medida de fuerza de la UTA se basa en que las empresas Flecha Bus, Tata, San José y Vía Bariloche no abonaron los aumentos salariales dispuestos por una resolución del Ministerio de Trabajo, lo que imposibilita a los pasajeros viajar a través de estos medios de transporte hacia 1.600 puntos en el interior del país. 

Mientras el titular de la UTA, Roberto Fernández, denunció que en la terminal de Retiro había empresas de larga distancia que mantenían "cerrados los portones y no permiten salir a ninguna unidad", el portavoz de Celadi, Gustavo Gaona, negó categóricamente que las empresas realizaran un "lock out" patronal y aseguró que "hay delegados de UTA que paralizaron otros servicios".

El dirigente gremial, en declaraciones radiales, señaló que "los empresarios están buscando una solución económica a su situación por la disminución de pasajeros, pero primero tienen que cumplir con la ley y después pedir”.

Por su parte, el representante empresario, tras sostener que ellos no habían firmado "ningún compromiso salarial", responsabilizó al Ministerio de Trabajo por haber dictado una resolución "disponiendo un aumento salarial del 21 por ciento, que nosotros recurrimos".

Asimismo, responsabilizó al Ministerio de Transporte porque "no se cumplieron los compromisos asumidos desde esa cartera referidos a la falta de un nuevo marco regulatorio que impide a este servicio público readaptarse a las necesidades del usuario, quedando en desventaja frente a otras modalidades de transporte".

También, luego de denunciar "el crecimiento sostenido de servicios irregulares bajo la mirada indiferente de las autoridades de control", Gaona dijo que otro de los problemas "es el constante aumento de todos los costos que las compañías evitan trasladar a la tarifa para detener la caída de pasajeros" y, también, "la quita irregular de compensaciones, únicamente al ómnibus de larga distancia".

Finalmente, Gaon. aseguró que, "lamentablemente", el servicio se encontraba "interrumpido en una importante cantidad de empresas" y negó que las empresas hayan firmado un acuerdo salarial con los trabajadores. 

"No se firmó absolutamente nada. Desde hace un tiempo a esta parte, las empresas están teniendo una serie de dificultades en la actividad e, incluso, algunas pagan los salarios en dos o tres pagos. No nos desentendemos ni nos oponemos al pedido de incremento de la UTA, pero planteamos la imposibilidad de acceder al mismo", planteó Gaona.

El pasado 18 de agosto, el Ministerio de Trabajo frente a la falta de acuerdo entre las partes, determinó la suba de 21 por ciento, en tres tramos (agosto, octubre, y enero de 2018), una medida que se oficializó el 28 de agosto con la publicación de la resolución en el Boletín Oficial

 

"Los empresarios están buscando una solución económica a su situación por la disminución de pasajeros, pero primero tienen que cumplir con la ley y después pedir” declaró el dirigente gremial.

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Fuente: Télam y DyN