Tras la mejora de febrero del 5%, el nivel de actividad económica resultó significativamente menor en marzo al crecer 1,4%, en términos interanuales. Así lo informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al revelar los resultados del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE).

Los motivos de esa diferencia se explican por diferentes factores, entre los que se destaca una fuerte caída de la actividad agropecuaria (-5,5%), afectada por la intensa sequía. El primer trimestre del año acumula una mejora de 3,5%, se informó este miércoles. El número de marzo significa una baja de 0,1% en relación a febrero pasado; y así el crecimiento interanual resultó significativamente menor al de 5% en febrero.

A pesar de ese retroceso, el EMAE cerró en alza por la subas de 5,9% en el sector de la Construcción; 2,8% en el Consumo mayorista y minoristas; 0,8% en Industria y 1% en Minas y Canteras. En el sector de Hoteles y Restaurantes mostró un importante crecimiento, ligado al mayor nivel de turismo, con un avance de 4,5%; mientras que la intermediación financiera aumentó 3,3%, entre otros sectores.

Más allá de las estimaciones, durante marzo la actividad industrial creció 0,8% en relación a igual mes del año pasado, mientras que la construcción avanzó 8,3% en términos interanuales, informó el Indec.

Expectativas

Si embargo, el desequilibrio financiero, el aumento del tipo de cambio y el recorte fiscal modificaron las expectativas para este año. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ya adelantó que "habrá menos crecimiento y mayor inflación" que la prevista. El Fondo Monetario Internacional (FMI) había reducido en abril sus previsiones de crecimiento para la economía argentina al 2%, contra una proyección anterior de 2,5%.

Autos

La industria automotriz presentó una suba en marzo de 26%, similar a la acumulada en el primer trimestre, debido a la mayor demanda de Brasil, que comenzó a mostrar signos de recuperación.

Sin embargo, esta semana la consultora Ecolatina advirtió que, en los últimos dos años, las ventas y producción del complejo automotor se "desacoplaron": mientras la producción cayó 10%, las ventas en el mercado interno crecieron 40%. Como resultado, destaca que la participación de vehículos nacionales se redujo 15 puntos porcentuales.