Por Luis Autalán 
@luisautalan 

La construcción como motor de crecimiento económico y generación de empleo registra un presente delicado y avizora un futuro inmediato nada próspero, donde se exigirá algo más que un "cambio de aceite" para lograr las revoluciones por minuto adecuadas. Como fuente trabajo directa e indirecta ese rubro industrial está afectado por las turbulencias en crecimiento sostenido del modelo económico y vigente, incluyendo el acuerdo con el FMI.

La construcción comprende el 49% de los puestos de trabajo formales privados creados en 2017, pero las expectativas empeoraron en los primeros meses. Previo a la "volatilidad" de abril/mayo ahora se avecina una caída en el nivel de ocupación. El Observatorio de Comercio Exterior Producción y Empleo de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) consignó que un año atrás el 29% de las empresas esperaba aumentar el personal y un 6% disminuirlo.

En abril de 2018, se revirtió: 24% espera bajas, y sólo 9% subas. Además del informe universitario el último relevamiento de Manpower Group sobre expectativa de empleo consignó que las turbulencias, además de la cotización en progresión geométrica del dólar, abren finales no gratos para los registros en cuanto a evolución positiva de este sector productivo.

"Vemos que la construcción estuvo a diciembre de 2017 en 22%, hoy está en 10% decreciendo", explicó Fernando Podestá director de Operaciones de ManPower. En la UMET consideran que en la industria se continuó destruyendo empleo a comienzos de 2018, aunque a un menor ritmo que meses previos.