Momentos de tensión se viven en la comunidad neuquina luego de que un grupo de padres denunciara por "abandono de persona" a docentes que, tras una actividad fuera del establecimiento escolar, no regresaron a los alumnos al colegio, dejándolos librados a su suerte. Padres de los alumnos del colegio San Martín señalaron que sus hijos fueron abandonados por los profesores en la costanera del río Limay tras una actividad escolar que había concluido en horas del mediodía.

Pablo Rodríguez, uno de los padres de los estudiantes, explicó que llevarán su queja al Consejo de Educación y a la Justicia en contra de los profesores que dejaron "tirados" a los adolescentes. "Eran unos 40 alumnos de 13 y 14 años que fueron a hacer una actividad escolar en la Avenida Olascoaga al fondo. Según la autorización que nos llegó a nosotros, decía que la desconcentración se hacía a las 12.30 en el lugar y, como los habían llevado hasta el río en un transporte, pensamos que ese mismo transporte los iba a regresar a la escuela y que ese lugar de la desconcentración era el colegio", explicó el hombre

"Resulta que cuando se hizo la hora de terminar la actividad, los docentes les dijeron a los chicos que tenían que volverse solos porque hasta ahí los cubría el seguro", agregó. "Los maestros hicieron abandono de las criaturas", reiteró el padre. La situación derivó en muchos llamados y mensajes de los chicos a sus papás explicando que estaban a la deriva en el balneario Río Grande.

"Hay muchos chicos que no saben manejarse en colectivo o no conocen muy bien la ciudad", aseguró Pablo. Su esposa fue quien respondió al llamado de su hija y tuvo que ir a buscarla. "Fue y la buscó junto a otras tres nenitas que estaban con ella. Ahí pidió hablar con el director, quien le dijo que aparentemente había un malentendido en la nota", aseveró.

"Vamos a llevar un reclamo al Consejo de Educación y después al Juzgado porque los maestros hicieron abandono de las criaturas en el río", dijo Pablo, indignado por la situación que tuvo que vivir. Por su parte, la directora del establecimiento, Sandra Sepúlveda, explicó: "Los profesores realizaron una salida educativa en el marco de un proyecto de educación pautado con todos los primeros años. La actividad fue autorizada desde el equipo directivo y avalada por supervisión".

"Uno de los papás, Pablo Rodríguez, es quien hizo la denuncia. Ellos reconocen que no habían interpretado bien la autorización", agregó, y señaló que "los papás tenían que retirar a los chicos del lugar. Tenían lugar y hora para hacerlo. Algunos optaron por hacerlo en forma personal y otros por transporte público".

"En el caso de que no quisiera dejarlo ir, tenía la posibilidad de autorizar o no. En la autorización estaban todos los datos del colegio. Acá se ha trabajado cada una de las instancias y las actividades y todo lo reglamentado que tenía que tener la actividad está correctamente pautado", concluyó.