Mateo tiene 7 años y quedó atrapado por el agua tras el temporal. 

Por Fernando Costoya 
@fecostoya 

Mateo tiene apenas 7 años. Desde que nació fue diagnosticado con una microcefalia que le impide moverse por sus propios medios. Todos los días, acompañado por su madre Gloria, el niño se traslada desde su casa en Paso del Rey a un centro terapéutico en San Antonio de Padua, para continuar con su rehabilitación. Siempre y cuando no llueva.

La vivienda de la familia de Mateo, que completa su padre Sergio, está ubicada en Deán Funes al 4400, en el partido bonaerense de Moreno. Tras el temporal de este fin de semana, el patio de la casa y el resto de la cuadra parecían una gran laguna marrón. “Cada vez que llueve, se inunda. Como la calle es de tierra y casi no hay zanja, el agua queda estancada, nunca termina de salir”, relata Gloria a Crónica.

Cuando está muy inundado, le digo al remís que directamente no venga”, explica la mujer, con lo cual Mateo se pierde la rehabilitación, que realiza en el Centro Terapéutico Integral de San Antonio de Padua, y que tan bien le hace. “Le gusta mucho ir. Ha mejorado bastante desde que asiste”, señala. Mateo, explica su madre, no habla pero entiende lo que le dicen, y al mismo tiempo suele manifestar con sonrisas o llantos si algo le gusta o no.

“Hace un año que presentamos un expediente en la municipalidad para que arreglen la calle, pero hasta ahora no tuvimos ningún tipo de respuesta”, manifestó Gloria, desconsolada. Su decepción es tan grande que ya no espera que asfalten la calle, sino que se contenta con tan sólo que hagan zanjas para que el agua drene.

Yo sólo pido que hagan un zanjeo. O al menos que emparejen la calle. Antes pasaba un colectivo por acá, pero dejó de pasar”, se lamenta la mujer, quien no trabaja para dedicarse exclusivamente a su hijo. A todas luces, el asfalto es imperioso para Mateo y su familia. La única calle pavimentada es Gnecco, que es la bajada de Acceso Oeste.

Pero Gloria no piensa únicamente en su hijo. “Esto es para todos los vecinos, no sólo para Mateo”, afirma, y completa: “Tengo una sensación de impotencia, de no tener respuesta. Son las autoridades las que tienen que dar una respuesta”. Cada vez que llueve, aparecen nítidas las diferencias entre quienes están dentro del sistema y Mateo quedó atrapado por el agua tras el temporal. quienes quedan afuera.