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Quienes conocían a Sandra Calamano, la vicedirectora de la Escuela N° 49 de Moreno que perdió la vida junto con el auxiliar Rubén Rodríguez el jueves por la mañana cuando explotó una de las estufas del establecimiento, aseguran que ella hacía lo imposible para que las viandas que recibía alcanzaran para todos sus alumnos. Y fueron ellos mismos, los que la querían y respetaban, los que pensaron como ella y decidieron hacer lo que ella hacía a diario: servir a los niños.

Entonces, un grupo de madres y de padres instaló una gran olla con leche caliente y comida para los pequeños. Hornearon facturas, pidieron ayuda y así, los casi cuatrocientos alumnos recibieron desayuno, almuerzo y merienda. “Sabemos que en esta escuela los chicos tienen su único plato de comida. Eso nos decían Sandra y Rubén”, contó entre lágrimas Ana Balaguero, mientras preparaba arroz con pollo para darles de comer a los niños que despedían a su vice y a su portero, tal y como lo hacían todos los días Sandra y Rubén.

“Es el legado más grande que nos dejó ella: enseñar y tener vocación por los niños, por eso estamos haciendo esto”, agregó. Junto a otras mamás y vecinos, Balaguero les preparó el desayuno y también la merienda a los alumnos.

“Más allá del dolor, sabemos que ellos están felices en el cielo”, se reconfortó la mujer al tiempo que aseguró que, hasta tanto se reinicien las clases, ellos continuarán brindando asistencia alimentaria a los niños. “Vamos a seguir luchando por ellos”, sostuvo sin disimular su emoción. Por ello, también dieron un número de contacto -11 3149 1968- a través del que se pueden hacer donaciones para colaborar con su tarea. Marcela, compañera y amiga de las victimas, recordó: “Sandra era mi amiga desde hace 20 años. Murió en su ley porque ella fue una docente de alma. Venía en bicicleta al colegio, y decía que allí estaba su segunda familia”.

Al mismo tiempo la maestra agregó que “Rubén era otro gran amigo. Siempre nos traía algo caliente para tomar y le encantaba estar con los chicos, jugar y hacer bromas con ellos”, recordó la maestra que se sumó al cortejo que pasó por la puerta de la escuela.

Un poco más allá, las madres seguían con la inmensa tarea de dar de comer a los niños que, acongojados, despedían a su vicedirectora y a su auxiliar frente al esqueleto vacío del colegio sin alumnos en su interior.

Mensaje de la gobernadora

En paralelo, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal escribió en su cuenta de Twitter un mensaje en el que explica por qué, elige el silencio. “Para todos los bonaerenses, y también para mí, estos son días de duelo por el fallecimiento de Sandra y Rubén en la Escuela 49 de Moreno. Por respeto al duelo de las familias de las víctimas, y para evitar la utilización política que veo en ciertos sectores sobre esta tragedia, me mantengo en silencio hoy, pero vamos a aclarar como siempre, todo lo que sea necesario”.