Por Florencia Bombini 
@florbombini 

Las redes sociales suelen estar invadidas de saludos y deseos de buenos augurios para la comunidad virtual por la llegada de las fiestas. Delia Mercedes Sánchez quizás pensaba hacer lo mismo, pero se vio obligada a publicar una foto de su hijo internado en un hospital de San Juan mientras todos celebraban la Navidad y abrían regalos.

Nicolás tiene 24 años, padece trastornos del espectro autista y, minutos después de las 12, nervioso por el ruido de los fuegos artificiales, comenzó a convulsionar. Si bien fue dado de alta al día siguiente, su mamá hizo público su caso para generar conciencia en la sociedad de cara al próximo 31 de diciembre.

Su publicación en las redes sociales tuvo más repercusión de la que la propia protagonista esperaba. En cuestión de horas, fue compartida es más de 58.000 oportunidades. "En esta ocasión, lo hago para tratar de que tomemos conciencia del daño que se hace con la tonta, injustificada e inhumana acción de tirar pirotecnia. Mi hijo es un joven autista y no entiende de estos sonidos, que sólo son explosiones cerca de él", fue parte del párrafo que escribió Delia acompañado de una foto de Nicolás internado.

En el mismo detalló el momento de la convulsión, que duró cerca de tres minutos, según su testimonio, y expresó que "es desesperante ver que a tu hijo le falta el aire. Se estremece todo el cuerpo peleando con la razón y la locura de querer ayudarlo y no poder". Posteriormente, envío dos mensajes de agradecimiento a toda la sociedad por compartir su caso y comprometerse "a ayudar, generar un cambio y seguir difundiendo que la pirotecnia es dañina".

En diálogo con Crónica, la mujer de la localidad sanjuanina de Rivadavia confirmó que Nicolás fue dado de alta el lunes, pero que nunca más "quiere ver a su hijo" como aquella madrugada. Al respecto, recordó que el joven "se había acostado cerca de las 12.45 y luego comencé a escuchar ruidos en la cama, me levanté y vi que estaba convulsionando. Fue muy fuerte este episodio".

Y si bien destacó que su hijo sufre de epilepsia, "esta vez lo que me asustó fue que no respondía a nada. Había quedado inconsciente".

Pedido

Con su publicación, insistió Delia, "intenté concientizar para frenar esto. Estamos a pocos días de Año Nuevo" y aseguró que "nunca me imaginé que iba a tener semejante repercusión". Si bien explicó que en su casa tiene los cuidados necesarios para que Nicolás pueda vivir en las mejores condiciones, agregó la mamá, "no lo puedo aislar del mundo ni tenerlo encerrado los 365 días del año. El tiene derecho a tener una vida normal".

A su vez, Delia pidió "buscar la manera de soltar alegría sin dañar al otro" porque "no hay que olvidar que festejamos el nacimiento del Niño Jesús y en ese entonces no existía la pirotecnia". Nicolás sufre de trastorno de espectro autista y está con tratamiento desde los siete años.

"Su grado de conexión es muy fluído, busca la mirada, se comunica con gestos", describió su mamá, que pidió a gritos no volver a pasar por la misma situación y disfrutar del Año Nuevo junto a sus hijos.