Por Gabriel Arias
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Muzzarella, napolitana, jamón y morrones, fugazzeta, calabresa... Los gustos son variados y a pesar de la crisis reinante en nuestro país, la pizza sigue siendo el estandarte gastronómico a la hora de elegir un plato por parte de los argentinos, que son fieles a la "redonda de ocho porciones".

Maestros pizzeros. Un oficio que se perfecciona con los años. (Rubén Paredes-Crónica)

Javier Labaque, director de la Escuela de Profesionales de APPYCE (Asociación de Propietarios de Pizza y Casas De Empanadas), dio ante Crónica un panorama sobre la situación actual del sector: "como todo el sector gastronómico también estamos lastimados, pero dentro de esa franja tal vez seamos el menos afectado porque tiene un producto popular y está al alcance de todos, con un bajo costo pueden comer varias personas, algo que en un restaurante no tanto. Entonces, en épocas de crisis, las pizzerías están bien allegadas por el público pero considerando que las ventas han bajado, es el sector menos afectado por el valor de la pizza".

El funcionario agregó que "la pizza es algo tan nuestro y arraigado en las familias argentinas y muy motivadora de las reuniones con amigos. Creo que hay tres productos que son fundamentales en la unión de la familia, que son la pizza, empanadas y el asado. Juntan a la gente para un mundial y reuniones, pero como el asado hoy tiene un valor casi inalcanzable para el ciudadano laburante, la pizza aparece en escena porque tiene una posibilidad de valores, ya que con una pizza comen dos o tres personas y hablamos de un valor bastante inferior a otras comidas".

Aunque sea por una de mozzarella. La gente sigue yendo a buscar una rica pizza. (Rubén Paredes-Crónica)

A la hora de saber cuáles son los sabores que la gente siguen llevando "a pesar de todo", Labaque opinó que "lo que vemos es que dejó de consumirse la pizza gourmet, pero creo que es porque existen dos tipos de comensales, el que tiene un poder adquisitivo y elige qué pizza quiere comer, y el otro que se da un gusto cuidando el bolsillo que va a las promos o a las pizzas clásicas, como muzzarella, jamón y muzzarella, fugazza, fugazzeta, es decir, van a las más tradicionales porque son bajas en valores. Por ahí, la de jamón y rúcula dejó de ser tan snob y consumida por una cuestión de valor".

Maestro pizzero. Parece fácil, pero una buena pizza requiere un trato especial. (Rubén Paredes-Crónica)

Los números aportados por APPYCE indican que en el país existen 5723 pizzerías, de los cuales esa cantidad está dividida en distintas regiones: Ciudad de Buenos Aires 953, Buenos Aires 2835, Noroeste 233, Noreste 345, Cuyo 205, Pampeana 892 y Patagónica 270. En cuanto a los valores promedio de la pizza grande de Muzzarella son los siguientes: Ciudad de Buenos Aires 244 pesos, Buenos Aires 195, Noroeste 186, Noreste 178, Cuyo 230, Pampeana 214 y Patagónica 270.

Los encargados de diversas pizzerías dieron su opinión en charla con Crónica y coincidieron que la pizza sigue siendo la debilidad de los argentinos. Uno de ellos, Marcos, de "Guerrín", argumentó: "la pizza es un producto bastante popular y lo vendemos al corte, por porción y entonces no deja de ser un producto masivo. En nuestro caso tenemos la gente que para y se come dos porciones porque está apurada, y después la gente que come en la barra porque le gusta comer codo a codo. Después están aquellos que salen de los teatros y se dan un gusto".

Clásico. "Dos de muzza maestro". (Rubén Paredes-Crónica)

Estela, encargada de "La Fainá", agregó que "si bien bajaron un poco las ventas, la gente todavía se lleva unas porciones de pizza y empanadas, otros deciden por llevarse fainá con algunas porciones, es según el día de la semana. Por ahí el que se llevaba cuatro porciones ahora lleva dos, y el que llevaba dos ahora lleva una junto a una fainá, pero la gente sigue consumiendo la mercadería. Tenemos los precios tranquilos y eso que la bolsa de harina la compramos a 1.090 pesos".

Por su parte, Luis, al mando de "La Americana", manifestó que "estamos trabajando bien y los precios casi ni los aumentamos, subimos un peso siendo que la harina se elevó un 15 por ciento. Al aumentar muy poco el precio hace que la gente se siga acercando. Por ejemplo la porción de muzzarella estaba 32 pesos y ahora 33, entonces la gente sigue acompañando este producto tradicional argentino. La pizza siempre será elegida por la gente, y acá se acercan para comer en el mostrador o en el salón".