L a producción de la industria pyme generó una leve sonrisa al gobierno. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, se registró un crecimiento de 1,5% en febrero frente a igual mes de 2017. El incremento acumulado en el año es de 2,5 por ciento.

De manera lenta y con cierta inestabilidad crece la producción de la industria pyme. El alza registró así el octavo mes consecutivo, informó la Encuesta Mensual Industrial realizada por Came entre 250 industrias de pequeñas y medianas empresas. "Los costos fijos altos y la falta de ventas son dos problemas serios que enfrenta el industrial, además del encarecimiento del crédito y los atrasos en los pagos, que golpean la rentabilidad de la pyme", dijo Fabián Tarrío, presidente de la entidad.

De acuerdo con el trabajo, volvió a caer la proporción de empresas que progresan (sólo 42%), y el uso de la capacidad instalada bajó a 66%. "Hay que tener en cuenta que se compara contra un mes de mucha caída, como fue febrero 2017 cuando la producción se retrajo 5% anual", aclaró la Came mediante un comunicado.

Frente a enero se registró un descenso de 6,8% (en la medición con estacionalidad), por la desaceleración de los pedidos y los menores días hábiles del segundo mes del año. El progreso interanual alcanzó este mes al 42% de las industrias, cuando en enero aumentó el 50% y en diciembre había subido el 59,3%. La merma del consumo interno en sectores como calzados, maderas, muebles, o papel y cartón por las menores ventas minoristas y los mayores ingresos de mercadería importada, se sintieron en las empresas en febrero.

A su vez, la proporción de firmas en baja subió a 32%, cinco puntos por encima de enero y casi 10 arriba de diciembre. De los 11 sectores relevados, siete crecieron ("Productos químicos", "Material de transporte", "Productos de caucho y plástico", "Productos de metal, maquinaria y equipo", "Productos eléctrico-mecánicos e informática", "Productos textiles y prendas de vestir" y "Alimentos y bebidas") y cuatro descendieron ("Calzado y marroquinería", "Maderas y muebles", "Papel, cartón, edición e impresión" y "Minerales no metálicos").

En diciembre y enero muchas industrias estuvieron recomponiendo stocks, proceso que se vio interrumpido en febrero por la demanda más lenta; así, el uso de la capacidad instalada se ubicó en 66%.