La ciudad de Buenos Aires vivió este jueves otra jornada de calor intenso, con una térmica que arañó los 40 grados. La buena noticia es que fue el último día insoportable por unos días, pues este viernes llegará el alivio: bajará la temperatura pero también habrá lluvias y posibles tormentas.

En Capital, el termómetro tuvo su pico máximo después del mediodía, cuando marcó 36,3 grados, mientras que la sensación térmica llegó a 39,5º. Las calles, entonces, se convirtieron en un verdadero infierno y se hizo muy difícil superar el calor, por lo que los especialistas recordaron en todo momento tomar las precauciones necesarias debido a que el Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta naranja.

En tanto, en Ezeiza la temperatura llegó a 38,2º y en Ceres, Santa Fe, a 38,4º. Por otra parte, hoy la máxima bajará de los 30 grados por primera vez en lo que va de febrero y será de 28º, con probabilidad de chaparrones o tormentas aisladas durante todo el día.