La crisis que está dejando esta pandemia de Coronavirus en nuestro país muestra la cara desesperante de algunas personas que luchan para poder tener un plato de comida en la mesa, y una conmocionante situación se vivió en la localidad bonaerense de Morón.

El protagonista de esta triste historia es un hombre que no pudo contener las lágrimas al relatar su situación en una entrevista con un canal de televisión, es que un grupo de voluntarios de la ONG “Unidos con Propósito” se acercan todos los días a Bartolomé Mitre al 1400 para colaborar en la preparación y entrega de alimentos.

Cabe destacar, que los vecinos de Morón se reúnen todas las noches para preparar comida para quienes lo necesiten, y se acercan, desde hace varios años, unas 250 personas por día.

Según relatan los voluntarios, durante varios años asistían alrededor de unas 30, 40 personas. Pero desde el inicio de la pandemia, ese número se multiplicó. “No hay laburo, acá la mayoría somos gente desocupada o que no le alcanza el sueldo. Hay mucha necesidad, es esto o salís a robar”, expresó un hombre que había retirado su plato de comida.

Triste testimonio

En ese contexto, se acercó un hombre de 58 años, según indicó, que rompió en llanto por miedo a quedarse sin comida. “Laburé toda mi vida”, expresó. “Laburé toda mi vida y así terminé”, repitió al canal TN. Finalmente, uno de los voluntarios logró conseguirle una vianda.

En otro sector de la fila, una mujer con un bebé relató que se acerca dos veces por semana. “Vengo los lunes y los viernes a buscar comida. A veces con los chicos”, contó.

Alexandra Díaz, voluntaria de Unidos con propósito, indicó que reciben donaciones. “Le pedimos a la gente que colabore con aluna olla o viandas. Pero siempre termina quedando personas que no se llevan nada”, dijo.