Por Florencia Bombini

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Desde el jueves a la mañana, Andrea Ledesma está sobreviviendo en una estación de servicio ubicada en Campana (Ruta 9 y avenida 6 de Julio) esperando regresar a Sacháyoj, localidad que está a 300 kilómetros de la capital de Santiago del Estero. No está sola, a su alrededor hay bolsas, paquetes, cajas y valijas que contienen donaciones y todos los regalos de Navidad para los chicos de su pueblo.

“Se vienen las fiestas y yo quiero llegar para poder darle todo a los niños”, le explicó a este medio Andrea, quien está esperando también reencontrarse con sus cinco hijos.

La mujer suele viajar en un camión que sale desde el pueblo y llega hasta Buenos Aires y viceversa. De esta forma, aprovecha la ocasión para recolectar las donaciones que tienen preparadas un merendero de Pablo Podestá, en el que ella trabajó hasta 2015, cuando regresó a Santiago del Estero.

Sin embargo, en esta oportunidad, “el muchacho que me trajo hasta acá se tuvo que desviar”, por lo que “estoy esperando” un camión con destino a esa provincia que pueda albergar también todas las donaciones. El jueves por la tarde, por ejemplo, debió guardar todos los paquetes en un vehículo que se ofreció para resguardar las cosas de la tormenta. “También me invitaron a tomar mate”, señaló Andrea, mientras sobrevive en la estación de servicio.

Historia

Hasta 2015, la mujer vivía en Villa Esperanza, en Pablo Podestá, y colaboraba en el merendero “Semillitas de amor”. Al retornar a Santiago, quienes están al frente de este comedor le propusieron abrir un lugar de las mismas características en su pueblo, hecho que se concretará en febrero.

Con ese objetivo, Andrea comenzó a viajar a Buenos Aires y retirar las donaciones que le tenía preparado el merendero para ir armando la nueva sede en Sacháyoj. “Siempre llevo mercadería y ahora en febrero vamos a tener un lugar fijo para albergar a los chicos”, explicó la mujer.

A puro corazón, Andrea iba y venía de Santiago a Buenos Aires gracias a un camión que se sumó a la iniciativa y le permitía guardar todos los paquetes (con ropa, mercadería, comida).

“Ellos siempre me hacían un lugar”, señaló. Pero un imprevisto a último momento la dejó varada en Campana, a pocas horas de la Nochebuena y con todos los chicos de su pueblo esperándola.

Para comunicarse con la mujer, en caso de poder ofrecer ayuda, hacerlo al 116971-5275. Los niños de Sacháyoj seguramente lo agradecerán.