A diez meses de la tragedia que tuvo lugar en la ciudad mendocina de San Rafael, en la que murieron quince personas -nueve de ellas, menores de edad-, los familiares de las víctimas marcharán al Obelisco, en reclamo de justicia y exigiendo la inmediata detención de uno de los dos choferes que manejaba y que continúa en servicio.

Este miércoles, los familiares de los nueve niños y adolescentes que perdieron la vida, integrantes del cuerpo de danzas de la escuela Soul Dance Studio, de Los Polvorines, partirán a las 15 desde Grand Bourg hacia el centro porteño para visibilizar su dolor. "La causa está muy lenta", asegura en diálogo con Crónica Paola Pardini. Ella es mamá de Florencia, una adolescente de 16 años que soñaba con ser bailarina profesional y que murió en el fatídico viaje con destino a Las Leñas.

Los chicos habían viajado para participar de una competencia y posteriormente realizaban una excursión hacia el centro de sky. De acuerdo con Paola, Jorge Pinelli, papá de Jorge Damián -quien manejaba al momento del siniestro y perdió la vida- viajaba como co-conductor en uno de los micros de su empresa familiar Damián Turismo.

El hombre resultó herido en la colisión y después de tres meses volvió a manejar. De hecho, fue detenido por Gendarmería en Santa Fe, cuando en un control de tránsito presentó documentación apócrifa. "Tenemos mucha bronca y dolor. Es terrible, porque como papás nos levantamos todos los días y vemos que nuestros hijos no están en sus camas. Los responsables de la causa se olvidaron de los chicos", sostiene con dolor.

"Para que no se repita"

"No nos van a devolver a nuestros hijos, pero queremos que haya justicia para que no se repita", dice Paola cuando explica cuáles son las razones por las que el miércoles marcharán hacia el Obelisco. El siniestro se produjo el 25 de junio del año pasado, en la zona conocida como la Cuesta de los Terneros, en la Ruta Nacional 144, un camino sinuoso de alta montaña.

Las pericias demostraron que los frenos funcionaban correctamente y que fueron accionados. "El chofer aceleró como si fuera a suicidarse. Aceleró y agarró una curva pronunciada y volcó el micro. No chocó contra nada. Volcó. El asesino fue el chofer", había indicado una de las sobrevivientes.

La zona de Cuesta de los Terneros es una de las más peligrosas de la Ruta 144. El máximo permitido de velocidad es de 40 kilómetros por hora habida cuenta de la cantidad de curvas y contracurvas de la bajada. Los datos preliminares, sin embargo, demostraron que el micro viajaba a más de 70 kilómetros por hora, una velocidad extrema para un camino tan complicado como ése.