"No podemos cambiarles la vida a las personas, pero sí podemos regalarles lindos momentos". Bajo esta premisa, un grupo de amigos recorre las calles porteñas todos los viernes para ayudar a los que más lo necesitan. Y, por supuesto, realizaron una jornada especial para festejar el Día del Niño y les alegraron la noche a decenas de chicos.

Amigos en la Calle es una agrupación conformada por unos 60 amigos y colaboradores, todos englobados bajo la misión de brindarles una ayuda a las personas en situación de calle y, de esta forma, compartir unas horas con ellos en medio de la cruda realidad en la que viven. La noche del viernes fue especial porque muchos niños recibieron por primera vez un juguete, y la experiencia fue compartida por el grupo a través de sus redes sociales.

"Las caritas de los nenes resumen a la perfección lo que se vivió. Cuando les decíamos que íbamos a festejar el Día del Niño, gritaban de una manera, con una felicidad increíble. Más allá de todo lo que les pasa, tienen una coraza y se olvidan de lo que viven día a día. Nosotros siempre decimos que no les podemos cambiar la vida, pero tratamos de darles lindos momentos, y eso es lo que hacemos. Fue una experiencia hermosa", contó a Crónica Silvina Iglesias, una de las fundadores de Amigos en la Calle.

El grupo recorre las calles de un perímetro delimitado entre el Congreso de la Nación y el Obelisco, zonas en las que es muy alta la presencia de personas durmiendo a la intemperie. "A veces los vemos llorando porque tienen frío o porque pasan hambre. El viernes sonrieron y pasaron una noche hermosa", aportó Silvina, quien detalló que todos los viernes realizan seis recorridos y les entregan comida caliente, ropa y cualquier cosa que pueda ayudarlos.

La jornada del viernes fue otra de las salidas "especiales", en las que aprovechan la ocasión para llevarles regalos y golosinas a los más chiquitos.

Amigos en la Calle es un voluntariado en el que, justamente, un grupo de amigos se unió y organizó para llevarles ayuda a quienes más lo necesiten. "Salimos los viernes por la noche a repartir un plano de comida, café , ropa y, lo más importante, un rato de nuestro tiempo para que muchas familias y chicos no sientan que están solos", explicó Silvina.

No reciben donaciones de dinero ni están ligados a entidades políticas o religiosas, por lo que todo lo que hacen es a pulmón y voluntad. En su perfil de Facebook, sostienen: "Con sólo un par de horas por semana podés ayudarnos a llevar una sonrisa a cientos de familias, si querés colaborar podés sumarte como voluntario en los recorridos, ayudándonos a difundir nuestros mensajes o contribuyendo con las donaciones que vayamos publicando en nuestra página, todo suma".