Los vecinos se cansaron de la desidia. 

Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

La preocupación de los vecinos del barrio Villa Udaondo, en el partido de Ituzaingó, tiene sus motivos. El espantoso estado de las calles, la inseguridad reinante y la pésima atención en el centro de salud de la zona pintan un oscuro panorama para quienes viven en esa parte del conurbano oeste. El armado de una asamblea vecinal le permite a la gente dar forma a cada una de sus exigencias, más allá de que hasta el momento no hubo ninguna respuesta por parte del municipio.

Al amenazante proyecto de instalación de una planta cloacal, reflejado por Crónica el pasado 4 de abril, se le añadieron y acentuaron en los habitantes de Villa Udaondo preocupaciones relacionadas con la falta de obras en la vía pública, la escasa asistencia médica en el establecimiento de atención primaria local y los hechos delictivos que se convirtieron en moneda corriente en los últimos tiempos.

Respecto del primer problema, Pamela, vecina e integrante de la asamblea, señaló que “habíamos conseguido que asfaltaran la calle principal pero el resto son de tierra, llenas de pozos. Entonces hicimos varios reclamos, constantes, pero nos dicen que están trabajando en otros barrios y que no hay presupuesto suficiente, mientras aumentaron el 100% los impuestos municipales”.

Frente a la ausencia del municipio, son los propios moradores del lugar quienes se organizan para tapar los baches y dejar las calles transitables. En este sentido, la joven comentó: “La mayoría de las calles están destrozadas. Seguramente hay barrios que están peor que nosotros. En este lugar, la desidia es una constante. Es realmente vergonzoso lo que sucede. Como si fuera poco, la luces colocadas recientemente ya no funcionan. Lo poco que hacen dura poco”, agregó la joven.

En tanto, en la sala hospitalaria de asistencia primaria, “los médicos cambian seguido. Se ve que se cansan y renuncian. La atención es muy mala, otorgan quince turnos y uno por persona. Por ejemplo, yo voy con mis dos hijos y solo uno de ellos puede atenderse. Después tengo que volver a sacar un turno para el otro”, agrega la mujer. El servicio de salud pública municipal tampoco cuenta con ambulancias ni medicamentos suficientes para sus pacientes, y por estas razones constituye “un reclamo viejísimo en Udaondo”.

No obstante, a las exigencias de obras y de cobertura médica se les agregó una nueva demanda, relacionada con mayor presencia policial y medidas de prevención en materia de seguridad, ante la frecuencia de diferentes episodios de robo. En este aspecto, la vecina del mencionado barrio de Ituzaingó remarcó que “hay mucha inseguridad. Habitualmente son motochorros que te sustraen la cartera, el celular, lo que vean para robarte. Se escuchan tiros todas las noches”.

Sin embargo, como sucede con cada reclamo, las autoridades no brindan respuesta alguna ni manifiestan compromiso con el sinfín de problemáticas que reinan en Ituzaingó