Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Un brutal hecho de violencia de género potenció la solidaridad de los vecinos en Pilar, mediante una jornada deportiva en la cual el fútbol sólo fue una excusa para ayudar a la víctima. El evento se llevó a cabo el último domingo bajo el afán de recibir donaciones de prendas de vestir y alimentos, pero principalmente para recaudar el dinero y los materiales necesarios que le permitan a la joven reconstruir su casa, que fue arrasada por el incendio provocado por la ira de su pareja.

En un potrero del barrio La Pilarita se realizó un torneo de fútbol con equipos de fútbol de veteranos de la liga local con un fin solidario: ayudar a Pamela, una mujer que el pasado 12 de enero salvó su vida milagrosamente, como asimismo las de sus hijas, de 4 y 6 años. En aquella oportunidad, la progenitora mantuvo una discusión con su concubino la noche anterior, y posteriormente se acostó junto a sus niñas.

Sin embargo, una de ellas advirtió, durante la madrugada, el humo que había comenzado a invadir a toda la vivienda, gritando: "Mamá, mamá, hay olor a quemado". En consecuencia, la joven, que atravesaba su octavo mes de embarazo, escuchó a tiempo las expresiones de su hija y escapó del inmueble junto a las dos menores.

En este sentido, Mirta Rodríguez, vecina de la víctima, señaló a Crónica que "me impactó que perdió todo, verla salir de la casa con su pancita y sus dos chiquitas, descalzas, con lo puesto".El siniestro fue planificado y puesto en marcha por su entonces pareja, padre de las niñas y del bebé que nació el sábado pasado.

Justamente horas después del parto, Mirta, titular del merendero Roperito Solidario, junto al grupo Jovenes Solidarios de Pilar, desarrollaron el certamen de fútbol solidario. El fin del campeonato radicó en recaudar los fondos necesarios para afrontar los costos hospitalarios de Pamela, como asimismo recolectar vestimentas y materiales con los cuales comenzar a levantar la vivienda derrumbada por el fuego, cuyo autor material fue detenido horas después del ataque.

Al respecto, Jorge Juárez, representante de Jovenes Solidarios, argumentó que "nos movilizó la problemática de la vecina, y si bien más allá que nosotros nos dedicamos a recaudar útiles para los chicos y alimentos para los merenderos, esta es una temática que está creciendo mucho en forma preocupante y esto fue algo que sentimos todos como muy cercano". Por su parte, Rodríguez, quien asistió a la víctima, reconoció que "me conmovió mucho a mí y a todos los vecinos, porque sentimos la impotencia de no poder hacer nada para evitarlo. Nunca pensamos que iba a pasar una cosa así tan triste, pero el hecho de que se hayan salvado y no sufrieran ningún tipo de quemaduras nos dio la oportunidad para ayudarlas y no la dejamos pasar".

A su vez, la solidaria mujer remarcó que "el barrio se movilizó porque ellas perdieron todo, desde las fotos familiares a la ropita del bebé". Bajo esa mezcla de sensaciones entre el dolor, la tristeza, la bronca e indignación y simultáneamente de vocación de ayuda hacia la madre de tres niños, se implementó la actividad, que marcó "una jornada excelente, la gente se sumó, vinieron a divertirse sin ánimo de competencia y se pudo recaudar, dándole una buena mano a la familia".

No obstante, continúa la iniciativa hacia Pamela, quien padeció en reiteradas oportunidades maltratos físicos, y el próximo paso es convocar mano de obra para poder comenzar la construcción. Aquellas personas con conocimientos de albañilería, pero principalmente con impulso de colaborar, pueden comunicarse llamando al 1131021031 o al (0230) 154697210.