Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

En su afán de dar todo por sus hijos, que padecen parálisis cerebral, un grupo de madres de la ciudad de Mar del Plata puso en marcha una admirable iniciativa en pos de mejorar la calidad de vida de sus seres queridos. En base a su esfuerzo y sin recursos que sobren, crearon el único espacio recreativo gratuito para niños discapacitados, en el cual se implementan talleres educativos y actividades terapéuticas, siendo las propias progenitoras quienes encabezan las actividades ante la ausencia de las especialistas que prometió el Municipio de General Pueyrredón.

Ante las carencias y la falta de respuestas del Programa Federal de Salud (Profe), así como también de los responsables del distrito, decenas de mamás de menores con parálisis cerebral y encefalopatía crónica evolutiva, decidieron asumir las acciones necesarias para satisfacer las exigencias sanitarias y los derechos de sus hijos.

Por lo tanto, en el desarrollo de esa misión planificaron y convirtieron en realidad el único espacio recreativo para pacientes discapacitados gratuito, en este caso en la ciudad de Mar del Plata. Al respecto, Victoria, mamá de Abril, una adolescente de 15 años que sufre de encefalopatía, señaló a Crónica que "a fin de año pasado empezamos a pensar la posibilidad de tener un lugar propio para nuestros hijos porque no hay ninguno para chicos con discapacidades, sólo se puede acceder a un centro terapéutico con obra social y Profe no dispone de ninguno".

En consecuencia, para cristalizar su proyecto, comenzaron una ardua búsqueda de sitios hasta encontrar una sociedad de fomento, en estado deteriorado, en el barrio San Antonio de la mencionada ciudad. Sin embargo, la luchadora madre reflejó que "nos dieron este recinto en comodato por seis meses, hasta junio, y a partir de entonces vamos a necesitar otro lugar porque los directivos de esta organización no quieren que sigamos, porque lo ocupamos siete horas, y eso que se lo dejamos en condiciones".

Mientras tanto, sus hijos disfrutan de diferentes actividades como juegos estimulantes y terapias ocupacionales que, ante la falta de profesionales -los cuales habían sido prometidos por las autoridades municipales-, están a cargo de los propios progenitores. En el espacio recreativo también se ofrecen talleres plásticos.

No obstante, la mamá de Abril dejó en claro que "estamos abandonados. Los hemos invitado a la inauguración y jamás se hicieron presentes. Nos dicen que no nos van a ayudar porque todavía no somos una ONG, y sólo nos ofrecían dos latas de pintura". Por estas razones, la mentora de la iniciativa, que se llama "Mamás en lucha", reconoció que "hacemos todo a pulmón y vivimos de donaciones, pero es difícil seguir cuando no nos reconocen los derechos de nuestros hijos".