Por José Narosky

El 2 de enero debería ser una fecha de duelo para nuestro país. Porque ese día de 1833, Inglaterra se apoderaba por la fuerza de las Malvinas'>Islas Malvinas, que siguen siendo argentinas Estas islas están situadas a 13.000 kilómetros del Reino Unido de la Gran Bretaña. Fueron llamadas, en 1520, Islas de San Antonio, por los hombres de Magallanes. Luego denominadas Malvinas por los franceses, que las divisaron en el año 1708, y Falklands por los últimos usurpadores.

Un 27 de octubre de 1820, mientras gobernaba la provincia de Buenos Aires Manuel de Sarratea, el coronel del ejército norteamericano David Jewett, que desde 1815 estaba al servicio de las Provincias Unidas, cumpliendo órdenes, llegó a Puerto Soledad, en las Malvinas'>Islas Malvinas, al mando de la fragata “Heroína”.

El marino le escribía orgulloso a nuestro gobierno: “Tengo el honor de informar a usted de mi llegada a este puerto, para tomar posesión de estas islas, en nombre de su país al que naturalmente pertenecen”.

Once años después, en diciembre de 1831, el capitán Duncan -al mando de la fragata estadounidense “Lexington”- desembarcó en Puerto Soledad, atacó sus instalaciones, tomó prisioneros a seis oficiales argentinos, arrió la bandera celeste y blanca y declaró a las Islas “libres de todo gobierno”.