Una mujer del barrio Siglo XXI, en Santiago del Estero logró poner al resguardo a toda su familia, tres niños de 3, 5 y 7 años, y una bebé de 3 meses, cuando descendió del auto que manejaba su marido y llegó hasta un puesto de Seguridad Vial ubicado en la avenida Lugones, donde puso en alerta a los funcionarios policiales y les pidió que detengan al hombre que conducía en total estado de ebriedad.

Según publicó el medio local El Liberal, luego de pasar la Nochebuena en la casa materna del conductor, la familia comenzó el regreso al hogar ubicado al sur de la ciudad capital, y pese a los pedidos de la mujer que volvieran en un remis por el evidente estado de ebriedad de su marido, este insistió en que sí estaba en condiciones de manejar.

A mitad de camino, el viaje se volvió un infierno, debido a que no sólo el conductor no respetaba el semáforo en rojo, sino que lo hacía a gran velocidad y zigzagueando por todo el ancho de la avenida Lugones.

Sin contemplar el ruego de su mujer y de sus hijos para que parara, el hombre continuó manejando hasta llegar a 100 metros antes de la intersección con Lavalle, donde alcanzó a ver el puesto de Control de Seguridad Vial y detuvo el vehículo intentando buscar una vía alternativa.

Este momento fue aprovechado por la mujer para descender del auto, tomar a su bebé en brazos y llegar corriendo hasta el puesto donde estaban los efectivos policiales. Los uniformados rápidamente llegaron hasta el auto estacionado y lo sacaron de circulación al sujeto ebrio.

Inmediatamente, se realizó el control de alcoholemia al conductor, que dio positivo con más de dos puntos de los permitido por ley, por lo que quedó demorado según publicó el citado medio local.

De esta manera, la mujer pudo salvar a su familia de un posible accidente por la inconsciencia de su marido que poco le importó su propia vida, la de sus hijos y de su mujer.