Ella es Mía, quien sueña con mejorar su calidad de vida. (Facebook)
Paula, la mamá de Mía habló con crónica.com.ar y contó que la beba "tiene 19 meses y parálisis cerebral con hipertonia, queremos hacer un viaje a Colombia para cursar un tratamiento, el "Método Doman", y poder lograr una mejor calidad de vida para ella, además de distintos tratamientos donde ella puede mejorar su postura, normalizar su tono muscular y desarrollarse normalmente”.

Actualmente la nena asiste a “kinesiología, fonoaudiología , terapia ocupacional, usa theratogs (un trajecito para mejorar su postura y equilibrio), férulas en ambas manos, estamos esperando las valvas (férulas para las piernas) y usa biperestador (alineación y estabilización). Mientras recuerda que “pronto empezamos con hidroterapia, y seguimos investigando otras terapias donde ya tengo cita”.
Mia, jugando en su casa. (Facebook)
Paula tiene apenas 17 años y su única forma para generar dinero es haciendo  “sorteos y actividades” mientras que cuenta con la ayuda de toda la familia de la beba.
 

Ellas son de Ramos Mejía y recientemente: "Mía tuvo su control en el Garrahan, en alto riesgo, y tiene un muy buen peso" por lo que están muy felices de como avanza su salud. En el citado hospital, la nena realiza kinesiología, terapia ocupacional, y fonoaudiología para que pueda desarrollarse de la mejor manera a la espera del tratamiento que promete cambiar su vida.

La madre de Mía asegura que mientras junta el dinero necesario para viajar busca terapias alternativas, como "masajes para la espasticidad, que es la última que está haciendo". Dice que todos los días hacen, "más o menos, 8 horas de ejercicios".

Paula trata de que Mía "lo tome como un juego, para que ella no sienta presión ni se moleste". Actualmente, el día de Mía es desde que se levanta y desayuna, para después empezar sus ejercicios, hasta la noche, y "paramos para comer cada 3 horas. O hasta que ella ya no quiere, porque es difícil seguir varias horas al día sin que llore o se cansé. Jugamos muchísimo todo el día".

Detalles

Todo comenzó, recuerda Paula cuando: "A las 28 semanas de embarazo, acudí a la guardia por un dolor en la boca del estómago. Cuando me atendieron me dijeron que debía ser la vesícula, e inmediatamente la enviaron a hacerse una ecografía abdominal". Sin embargo, recuerda que el responsable de hacer "la ecografía entendió mal y me hizo una ecografía del bebé".

Enseguida, “me comunicaron que tenía el líquido disminuido y una fisura en la bolsa, por lo que tuve piedras en la vesícula como consecuencia de dolores horribles que generaron esa fisura”. Eso sucedió un 15 de diciembre de 2016.

Recién a las 29 semanas y media, le detectaron a Paula una “infección” y la derivaron a otra clínica. “El 6 de enero me estaban por dar el alta, pero antes me hicieron una eco, la cual recién revisaron cuando mi familia insistió”.

El bebé de Paula tenía sufrimiento fetal y “estaba robando sangre del útero, además de oxígeno”. Ese día recuerda Paula: "Ella aguantó lo más que pudo en la pancita, y ese 6 de enero con sufrimiento fetal tratando de sobrevivir me hacen una cesárea". “Los médicos me confirmaron que la “infección” que me habían detectado, en realidad era una “infección” que el bebé tenía".

"Mía nace con 1.530 kilogramos necesita oxigeno y sonda. Ayuna 1 semana por una bacteria en el estomago, hemorragia grado 1 que genera la parálisis cerebral, billirrubina alta 2 veces, con transfusiones de sangre por anemia, retinopatia del prematuro, estuvo 45 días internada en neonatología, con respirador dos semanas. y presentó serios problemas con el pasar de los días hasta que salimos", cita la mamá de Mia, lamentando aquel momento.

La beba, en neonatología. (Facebook)

Después "de neo y llevamos a Mía a otro hospital", donde le dijeron a Paula que la beba debía realizarse kinesiología y estimulación temprana. No obstante, "los médicos no llegaban a un diagnóstico certero".

"Por negligencia médica de neo fue. Por sólo importarle el peso de Mía y no orientarnos en todo lo demás. Fuimos al Garrahan noche y día atendiéndonos todos los días”, recuerda apenada Paula.

"A Mía, recién al año de vida luego de las vueltas de los médicos, finalmente le diagnosticaron parálisis cerebral" comentó. “Ahora se que tenía conductas muy obvias que cualquier profesional se da cuenta, debido a que siempre tuvo la parálisis cerebral. Desde que estaba en neo, nunca se fue esa hemorragia cerebral, y cuando le hicieron la ecografía tenía una pequeña "herida" pero decidieron dejarlo estar, confíe siempre plenamente en los médicos más que en mi instinto” dice Paula y con apenas 16 años recuerda: “Cuando a Mía le diagnostican la parálisis veo otro mundo completamente distinto”.

Los signos que Mía mostraba eran: “Espasticidad, imposibilidad para sentarse, estirar los brazos, abrir las manos, mover los pies, balbucear y sostener la cabeza”. Para Paula, ver en ese estado a su hija era “estresante, porque todos los bebés avanzaban y ella estaba aún peor. Yo sentía que estaba algo mal”. En tanto, detalló que el diagnóstico es “muy amplio. Puede que nunca camine, o que nunca hable bien o que nunca pueda estudiar. Eso depende muchísimo de lo que yo haga como madre”.

Dificultades

“A Mía le cuesta mucho poder movilizar las piernas y los pies. Le cuesta movilizar su brazo izquierdo y aún le cuesta poder mantener la cabeza y espalda rectas. Tiene todavía algunos espasmos en las piernas, y los dedos de los pies todo el tiempo están fruncidos” enumera la joven madre.

Mia, "es súper inteligente" aseguró se mamá. (Facebook)

Sobre el biperestador un aparato con el que Mía camina Paula explicó que con él: “El posicionamiento terapéutico es el uso del aparato de adaptación en si mismo, para la colocación postural del cuerpo, para la alineación y estabilización, para ayudar a normalizar el tono muscular. Así realiza cualquier actividad en la posición correcta, siendo esencial para el desarrollo físico saludable”.

Por último, Paula asegura orgullosa que “Mia es una nena de luz, yo digo que fue un regalo de Reyes (Magos) por su fecha de nacimiento, es una nena súper inteligente, una nena súper feliz que sonríe en todo momento, es una personita súper linda súper amorosa y no porque sea la madre pero es una nena llena de fuerza y esperanza”.

Terapia

Actualmente, Mía necesita un tratamiento llamado “Método Doman”, que consiste en una ejercitación neurológica que, Paula asegura “le ha cambiado la vida a muchos chicos”. Aunque hoy no cuentan con suficiente dinero para pagarlo debido a que precisan juntar 8000 dólares para viajar a Colombia y que Mía pueda comenzar con su terapia. Ademas, necesita cubrir los pasajes ida y vuelta, y la estadía.

Una vez que este allí y comience el curso los responsables decidirán sobre su evolución además y si todo va bien podrá realizar “distintos tratamientos donde ella puede mejorar su postura, normalizar su tono muscular y desarrollarse normalmente”.

Mía merece otra oportunidad y necesita de la ayuda de todos para llegar a Colombia y dar inicio a su tratamiento. Para encontrar más sobre está emotiva historia en las redes sociales, Facebook e Instagram, entrá a "Todos X Mía" para quienes quieran ayudar, pueden colaborar económicamente a través de Banco Nación, Caja de ahorros, Titular: Cáceres Alan Alejo, Du: 00041128551, Número de cuenta: 0901727796, Cuil: 20-41128551-1, Número de sucursal: 3219 o al Cbu:0110090730009017277965.