Por Gabriel Arias
garias@cronica.com.ar

A pesar de las inclemencias del tiempo, la devoción por San Pantaleón (el patrono de los enfermos, médicos, enfermeros y agentes sanitarios) se mantuvo intacta y por eso, miles de fieles se acercaron hasta el santuario del barrio de Mataderos para pedirle o agradecerle por su acción.

Bajo el lema "San Pantaleón, médico milagroso saná a nuestra familia y saná a nuestro país", la veneración por el santo comenzó el jueves a las 20.30 con un serenata en honor al patrono de los enfermos, en la jornada de este viernes continuó con la diversas misas que se brindaron a las 6, 7, 8.30, 10, 11.30, 15.30, 17 y 20.30, de hecho, el cardenal Mario Poli (Arzobispo de Buenos Aires) ofició la misa principal de las 11.30 y bendijo a los fieles presentes en el santuario ubicado en la calle Monte al 6.800 del barrio de Mataderos.

la capilla de Mataderos desbordó de fieles (Fernando Perez Re)

Lo cierto, es que el templo estuvo abierto desde las 5 hasta las 0 de este viernes, y allí se llevaron a cabo misas, bendiciones de enfermos y confesiones realizadas por diversos sacerdotes. En tanto, la celebración por el Día de San Cayetano seguirá este sábado ya que se espera que a las 11 se lleve a cabo la misa de Acción de Gracias, a las 12.30 se realizará la procesión con la imagen del santo por las calles del barrio y a las 14.30 terminará la jornada con la fiesta popular que tendrá lugar en la puerta del santuario.

El sacerdote del santuario, Adrián Viola, le comentó a Crónica que "a pesar del clima el día es lindo porque la gente viene con fe, alegría y entusiasmo a pedir por el santo de la salud. Estamos contentos porque a pesar de que puede estar un poco lluvioso la gente igual viene. Capaz que no se puedan hacer las misas afuera como siempre, pero la fe y el amor sigue. Hay gente mayor con enfermedades que viene a pedirle al médico milagroso que le dé salud, fuerza y ganas de seguir adelante".

El clima no amedrentó a los fieles (Fernando Perez Re)

En cuanto al santo en sí, Pantaleón fue un mártir cristiano que nació en la ciudad de Nicomedia (hoy Turquía) en el año 275, se dedicó a la medicina como su padre Eustorgio, además estudió filosofía y retórica. La claves fue haber sido el médico del emperador Galerio Maximiano, quien desconocía del deseo de Pantaleón (su nombre significa "el que se compadece de todos") de convertirse al cristianismo, situación que en el tiempo fue descubierta por otro emperador Dioclesiano en el año 303.

Los fieles escuchan la misa (Fernando Perez Re)

Tras ser torturado de varias maneras, éste médico falleció y según la tradición cristiana, su fallecimiento tuvo lugar bajo una higuera seca, que floreció al recibir la sangre del mártir luego de ser decapitado el 27 de julio de 305. "Llegó a ser medico del emperador y prefirió en vez de seguir por el prestigio del poder, ser fiel a Jesús y atender a todos, sobre todo a los pobres con servicio y amor. Murió por ser católico y prefirió dar la vida antes de cambiar su fe por otra", dijo Viola.