Por Gastón Monjes 
gmonjes@cronica.com.ar 

Cuando el Centro de Jubilados Valentín Alsina fue fundado, allá por 1975, nadie debe haber pensado que se iba a convertir en una de las instituciones más prestigiosas y con más historia de la zona. Pero así fue. A fuerza de trabajo, esmero, dedicación y amor, creció y se consolidó hasta dejar dejaron una huella que ya es imposible de borrar.

Por todo esto, el festejo de los 43 años de este distinguido centro no podía ser de otra manera. Como bien sabe hacer la comisión directiva encabezada por Mirta Lasa, preparó hasta el último detalle para que la celebración fuese un lujo. Y así fue. Cada mesa estaba vestida para la ocasión.

El enorme salón de fiestas fue decorado con coloridas flores. Y los socios llegaron emperifollados para un momento especial. Lo que vino después, fue inmejorable. Un exquisito menú, una gran atención, música, baile, actuaciones en vivo y, como no podía faltar, la torta, la velita, el brindis y la emoción por un año más compartido con centenares de socios y muchos amigos.

Y sobre todo, con el deseo de continuar esta maravillosa obra que comenzó allá por 1975 y que promete crecer todavía más.