Un nene de 13 años que padecía leucemia recibió este lunes el alta médica del hospital Garraham tras ser trasplantado de la médula ósea y luego haberse contagiado de coronavirus en el centro médico.

Fernando Nicolás Franco, es de Posadas, Misiones. El chico debió afrontar 36 quimioterapias antes del trasplante y, como si fuera poco, más tarde se contagió de Covid-19. Ahora su testimonio es símbolo de fortaleza, amor, resiliencia y fe. 

“Él me dijo una vez, lo vio en la tele, ‘cuando me cure del cáncer, quiero que me busquen los bombero’”, comentó su abuela, Margarita Aponte de 62 años al medio local El Territorio.

Según el diario misionero, la abuela de Fernando envió una nota al cuartel de bomberos en la que contó la historia de su nieto y la respuesta fue inmediata y positiva: ellos estaban dispuestos a cumplirle el sueño al chico de 13 años.

“Felicidad y escalofrío. Esperamos bastante este momento. Tuvo períodos en los que estuvo muy debilitado, tuvo una úlcera en el estómago, las quimio son agresivas siempre le afectaban un órgano. Esto es un milagro”, sostuvo al borde de las lágrimas la madre del nene, Silvana Díaz al contar sobre la enfermedad de su hijo y las complicaciones que tuvo en el camino.

 

 

El diagnóstico de Fernando: leucemia linfoblástica aguda

A Fernando le habían diagnósticado inicialmente leucemia linfoblástica aguda. “Después de haber sido trasplantado, agarró Covid y yo también me contagié. Pero realmente la llevó muy bien. Después del trasplante hay que cuidarlo un montón, quedan muy débiles”, relató.

“Él estaba conmigo cuando se enfermó porque es mimado de la abuela y a la noche me dice que le dolía la boca del estómago. Llamó a la mamá para llevarle al hospital, donde le detectan algo malo en los glóbulos blancos y rojos, al quinto día ya los médico de acá lo derivaron de urgencia al Garrahan”, detalló la abuela del nene.

Según Aponte, el donante de médula es de Estados Unidos y celebró que "gracias a Dios", su nieto "esta hecho un tigre”, luego de la cirugía.

Por otro lado, la abuela destacó que Fernando “tiene un papá y una mamá de oro, además toda la familia que somos de hierro. Los médicos del Garrahan se portaron muy bien, las enfermeras, todos. Estamos muy agradecidos”, manifestó.

El adolescente arribó a misiones el viernes pasado en avión, luego de estar un año y medio internado en el Garrahan y ahora sólo le queda supera algunos controles de rutina el trasplante, la leucemia y las secuelas del Covid-19.

El nene cumplió su sueño de pasear en el camión autobomba.

La madre aseguró que sus amigos fueron "el pilar" fundamental para Fernando. "Sus compañeros del colegio nunca lo dejaron. El estado de ánimo para este tipo de enfermedad es muy importante”, contó Silvana.

Sueño cumplido

El nene cumplió su sueño de pasear arriba del camión de bomberos y fue escoltado por dos policías, quienes le cedieron el casco antes de subirlo a la autobomba. El recorrido terminó en una cancha de un equipo local donde lo esperaban sus compañeros del club y amigos de la escuela.

Santiago Masloski, quien es el director del Bachillerato Humanista de Posadas al que asiste Fernando, acompañó a un grupo de estudiantes a la cancha donde se hacía el homenaje y resaltó que  "en un año difícil""la noticia más linda" que tuvo la institución. "Me sorprendió la compañía de los compañeros vía redes sociales", destacó también el docente.

“Estamos llenos de emociones, después de un año y medio de ganarle al cáncer y al coronavirus”, concluyó Aponte, madre de cinco hijos y que además ostenta 18 nietos y ocho bisnietos, entre ellos, Fernando.