Por: Florencia Bombini
@florbombini

Una mezcla de sensaciones envuelve a los familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA "San Juan", que en todo momento muestran impotencia por no poder buscar por sus propios medios, bronca por la decisión tomada de no continuar con el protocolo de rescate y desesperación de no saber qué pasó con sus hijos, hermanos, sobrinos, esposos.

Pero, a la vez, sienten la obligación de mantener la calma para abocarse a la investigación y aportar su granito de arena desde el lugar que les toca.

Ese es el panorama que demostró Luis Tagliapietra, papá de Alejandro, de apenas 27 años, el marino más joven de la embarcación, durante su visita a la redacción de Crónica.

Mientras el vocero de la Armada Argentina, Enrique Balbi, continúa brindando su parte diario, los familiares están haciendo todo lo que está a su alcance y en los últimos días se presentaron como querella en materia penal.

"Queremos que los sigan buscando, no hay nada que diga que no pueden haber sobrevivido", subrayó en todo momento el papá de Alejandro, quien el jueves debía recibirse de submarinista, al igual que su compañero Jorge Luis Mealla, otro de los 44 desaparecidos.

Respecto del parte que se dio a conocer este jueves, en el que Balbi aseguró que "es como tratar de encontrar un cigarrillo en una cancha de fútbol", el abogado penalista, Tagliapietra, aseguró que "estamos de vuelta como al principio" y que, por ello, "pensamos que puede estar en cualquier lado y pido, sin que requiera el esfuerzo de nadie en particular, que todo el mundo esté atento, porque el Estado hace lo que puede, lo que quiere".

Y en relación con la investigación, señaló que "lo que acordamos con la jueza Caleta Olivia fue que no se descarte ninguna hipótesis y tratar de descubrir lo que pasó".

Parte diario

En la conferencia de este jueves, el vocero Balbi dijo que ampliarán la zona de búsqueda "hacia el norte", luego de completar dos barridos del área marcada a partir de la última comunicación de la nave y el registro de la explosión.

El nuevo objetivo de la búsqueda es rastrillar el camino que tendría que haber hecho el submarino hasta llegar a Mar del Plata, su destino inicial.

Si bien ya se rastrilló el lugar sin resultados positivos, el vocero ratificó que volverán a buscar en la zona en la que se detectó el sonido compatible con una explosión, esta vez con un sensor de alta resolución aportado por Estados Unidos, el cual rastreará con sonares de barrido lateral el fondo del mar.