A poco menos de un mes para el tratamiento de la despenalización del aborto en el Congreso de la Nación Argentina, se realizó este domingo una nueva y multitudinaria Marcha por la Vida en distintos puntos del país.


Con la consigna "salvemos las dos vidas", más de dos millones de personas se movilizaron en todo el país para rechazar el proyecto de legalización del aborto.

La marcha central se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires, donde varias columnas de personas se movilizaron desde plaza de Mayo hasta el Congreso, donde hubo en acto que duró unos 45 minutos, y en el que se leyó un petitorio dirigido a los legisladores, solicitándoles la defensa de la vida "desde la concepción" y que no haya ninguna ley de aborto "sin concesiones", es decir, sin considerar casos excepcionales. Además, se pidió la derogación del protocolo que en nueve provincias permite practicar abortos en casos excepcionales, como en el contexto de una violación.


Alejandro Geyer, organizador de la marcha, calculó que la movilización del 25 de marzo reunió a dos millones de personas en todo el país, y consideró que esta nueva edición de la marcha convocó a más gente: "Desde que se inició el debate en el Congreso, muchas personas que hasta entonces no tenían una opinión formada sobre el tema, ahora ya se pronunciaron, ya sea a favor o en contra del proyecto".

Para el acto central se montó un escenario frente al Congreso, en el cual brindaron su palabra grupos religiosos, médicos y famosos de distintos ámbitos, como Maru Botana, Amalia Granata, Rolando Hanglin y Gastón Recondo.



"A los habitantes de las localidades más chicas les pedimos si pueden acercarse a alguna ciudad más grande cercana", explicó Geyer mientras organizaba la movilización, con el fin de facilitar la organización de la marcha. Para diferenciarse de los emblemáticos pañuelos verdes de quienes apoyan la despenalización, los manifestantes de ayer adoptaron como símbolo el "pañuelo celeste provida".

"La ciudadanía esta acá para expresar que nada que sea un delito puede ser legal y que el aborto es ilegal", sostuvo Mariana Rodríguez Varela, una de las manifestantes que tomó notoriedad al repartir bebitos de yeso en las marchas e incluso llevarlos a la Quinta de Olivos para dárselos al presidente Mauricio Macri.



"Este es el reclamo del pueblo. No queremos el aborto en nuestro país. Despenalizar es un error, está comprobado en todos los países que lo hicieron que aumenta la cantidad de abortos, aumenta la mortalidad de la mujer", señaló uno de los manifestantes.

Otro de los ciudadanos que se acercó al Congreso explicó: "la ciencia ha demostrado hasta cansarse que la vida comienza desde el primer instante de la concepción, por lo que el derecho a vivir es el primer derecho de un ser humano".


Las audiencias para debatir la despenalización comenzaron el 10 de abril, y se celebran todos los martes y jueves. Los diputados continuarán con este esquema de trabajo hasta fin de mes, cuando se agote la lista de oradores. El 13 de junio se debatirá el proyecto en Diputados.