El hijo de Sun Zhong Qin, Diego Ma, “estuvo hasta las 02.30 de la madrugada de ese día en el aeropuerto esperando a su madre en el hall donde salen los pasajeros”, indicó Carlos Lin, vocero de la familia de la mujer y referente de la comunidad china.

"En cinco oportunidades, desde las 0.30 el hijo preguntó a personal de la estación aérea si vieron a una mujer oriental que había llegado procedente de Shanghai y le dijeron que ya no había nadie adentro, por lo que él se va pensando que quizá no había abordado el vuelo en la escala de San Pablo, porque de China sabía que había salido”, agregó Lin.

En la imagen del video de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se ve que a la 01.53 la mujer está sentada con sus valijas a un costado, y a un hombre, aparentemente personal de seguridad del aeropuerto, que se acerca y le hace señalamientos con un brazo, donde estaría indicándole que no podía estar allí.

El cadáver de una mujer con rasgos orientales, que la Justicia intenta establecer si es el de Sun, fue encontrado el domingo pasado en un arroyo en las proximidades del Aeropuerto de Ezeiza, a unos 300 metros de donde el sábado aparecieron las pertenencias de la mujer.

En tanto, el hijo de Sun fue citado por la justicia para una extracción de sangre que será cotejada con el ADN del cuerpo encontrado el fin de semana, y cuyos resultados se esperan para dentro de 15 días aproximadamente.

Mientras tanto, el cuerpo de la mujer permanece en la morgue, en "u. estado de descomposición importante”, precisó el fiscal de la causa Carlos Hassan.

El funcionario indicó que “el hijo reconoció ayer una de las prendas de la madre a través de una foto”, además de identificar una cadenita y el bolso con el pasaporte que una pareja encontró el sábado pasado.

El informe final de la autopsia aún no está, aunque Hassan confirmó que “no hay signos de violencia en el cuerpo; los médicos me comentaron que no habría sido una muerte traumática, pudo haber sido un ACV; hay que ver que ella llegó de una zona fría al calor, y pudo haberse deshidratado”.

Sin embargo, el fiscal aclaró que si bien hay fuertes indicios de que el cuerpo hallado sería de Sun, “faltan realizar más pericias, como las muestras epiteliales; son pericias de rigor”.

En este sentido, fuentes judiciales confirmaron a que ante la falta de resultados concretos se tomaron muestras para realizar “peritajes complementarios” en los laboratorios de la Suprema Corte bonaerense y la Policía Científica, ubicados en la ciudad de La Plata.

Sun Zhong Qin, que en el país se hacía llamar Maria, vivía en el barrio porteño de Villa Urquiza, llevaba una década residiendo en Argentina, y Diego, es su único hijo.

El 19 de enero pasado, Sun llegó de Shangahi a Ezeiza a las 22.45 en el vuelo TK 015 de la empresa Turkish Airlines, pasó por Migraciones a las 23.39 y se la vio salir de la Terminal A del aeropuerto a las 4.30 de la madrugada del día 20, cuando un hombre de camisa blanca la acompañó hasta la puerta, según imágenes de las cámaras de seguridad.

Más tarde, pasó por un galpón próximo, donde habló con un hombre que declaró haber intercambiado unas pocas palabras, pero como no se entendieron ella se fue.

Según el testimonio de algunos pasajeros que compartieron el vuelo con Sun Zhong Qin, ella estaba “desorientada” y tuvo actitudes confusas durante el vuelo.