"Ya vas a ver cuando venga papá", amanazaba antes una mamá a su hijo cuando se portaba mal. Y es que años atrás la autoridad estaba puesta en su persona, se tornaba una situación intimidatoria para el niño en la que se asociaba al rol del padre como lugar del castigo, de penitencia y reto, y no al lugar de un ser que lo ama, lo cuida y lo acompaña. 

"En la actualidad, el lugar que ocupa el papá en la crianza de sus hijos ha tenido grandes cambios. Desde el momento en que la mujer comienza a ingresar al mercado laboral, los escenarios familiares se modificaron, dado que ambos padres deben cumplir funciones fuera del hogar. En otra época, el rol de la mujer y madre estaba más vinculado al interior de la casa y el hombre padre tenía la responsabilidad total de traer el sustento para poder mantener a su familia", comenta a Crónica Alejandra Líbenson, psicóloga y psicopedagoga especialista en crianza, educación y vínculos, autora de "Criando Hijos, Creando Personas", "Los Nuevos Padres", y la "Guía práctica para evitar gritos, chirlos y estereotipos" de UNICEF y "Manual para dar Talleres de crianza" también como consultora de Unicef Argentina.

Por la situación que estamos atravesando, la crianza se ha transformado en un aspecto de la vida de la familia donde ambos comparten una co-responsabilidad, en el mejor de los casos. Por lo tanto la mamá y el papá alternan sus roles y sus funciones de acuerdo a las necesidades y las oportunidades laborales de cada uno. 

La especialista define el perfil de un papá de hoy en día como "un papá más consciente de la importancia del lugar que ocupa en la vida de sus hijos, un papá con compromiso e involucramiento afectivo, y con más contacto con sus hijos".

Pero esto depende de la historia de cada hombre que también es hijo. que se convierte en papá. Esta historia si no se piensa y recuerda, de alguna manera, puede condicionar su manera de ejercer el rol. "Tal vez él preguntarse cómo fue él como hijo, cómo fue criado, qué lugar ocupó y ocupa en la familia, es una suerte de respuesta cuando uno se pregunta si es un papá presente o ausente, en su nuevo rol de padre", indica Líbenson. 

Los niños no son adultos en miniatura

En los últimos años comenzó a haber más consciencia de que los niños no son adultos en miniatura y que no es bueno tratarlos como si lo fueran.También sabemos que no es correcto ni pegar ni lastimar a un niño con el objetivo de enseñarle lo que está bien o lo que está mal. "Pero esto no significa que se lleve a la practica . no significa que se cumpla,. Hay algunos papás que reconocen que pese a saber que no es algo bueno, no lo pueden manejar y de alguna manera piensan que un chirlo a tiempo ayuda. No concuerdo en absoluto con este concepto. Tanto un chirlo físico como una palabra agresiva dañan tanto al cuerpo como el alma de los niños, y deja marcas para siempre", asegura Alejandra quien también participa del programa radial "Mamás Felices".

Más allá del género

Pensando en la paternidad y la maternidad en una perspectiva de género ya no podemos hablar de rol de padre y rol de madre sino funciones independientemente del género de quien lo ejerza.

La psicóloga y psicopedagoga especialista en crianza indica que "no importa si es mamá o papá, dos mamás, dos papás, una pareja heterosexual, una mamá que decide tener a su hijo sola o un papá que decida tener un hijo solo. Lo más importante es que la función se ocupe, que ese bebé tenga tanto un adulto que ocupe un rol maternizante y un papá/mamá adulto que ocupe un lugar paterno".

Líbenson asegura que para una crianza amorosa, una crianza feliz, desde el amor y la responsabilidad es bueno que el niño o niña no venga al mundo para cumplir las expectativas y llenar la vida de los adultos sino que tanto el papá como quien ejerza la función de papá pueda tener la convicción de acompañarlo en sus deseos y con sus posibilidades. "La función paterna viene a ser ese espacio tercero, ese lugar por fuera del vínculo de a dos entre la mamá y el bebé / niño, que permite que ese chico vaya creciendo con mayor desarrollo y autonomía", comenta

A pesar de que siguen existiendo familias, padres y madres que ejercen violencia visible e invisible, cada vez debemos ser más conscientes de que somos parte de una sociedad que necesita garantizar los derechos de los niños y las niñas y acompañar a las personas cercanas a las infancias, a ejercer con responsabilidad, como adultos, de proteger y brindar una buena educación, crianza y cuidado, desde el amor y respeto que los niños merecen. "Ningún adulto puede vulnerarlos, menos aún los padres quienes son los garantes de esos derechos para que los niños comprendan que la vida es una oportunidad de disfrutar, aprender, descubrir el mundo sin riesgos y con adultos que los cuidan para que ellos puedan en definitiva vivir su infancia", expresa la especialista. 

"Bienvenidos a 'los nuevos padres' y . disfruta. esta maravillosa experiencia de la crianza en tiempo. de nuevas familias y paternidades. Feliz día a todos los padres", finaliza Líbenson.

Ver más productos

#ElChacal, el personaje que te informa.

Cómo surgió #ElChacal, el personaje que te informa y divierte

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

En cronishop.com.ar podés encontrar algunos de los mejores vinos y espumantes del mercado.

¿Cómo atraer a los Millennials al mundo del vino?

Ver más productos