Por Francisco Nutti 
@frannutti 

El Grupo Crónica comenzó a recibir todo tipo de donaciones a través de la colaboración de sus lectores y televidentes, luego de promover una campaña solidaria bajo el lema "Crónica te ayuda a ayudar", cuyo objetivo es asistir a cientos de familias que la están pasando mal por el frío.

Un hombre de 53 años, llamado Antonio Luna, fue uno de los primeros en sumarse a la movida y contó su fuerte historia de vida: "La crisis me ha afectado mucho, pero nunca he perdido las ganas de ayudar. Por eso me he acercado a este lugar para ponerme a disposición en lo que me necesiten", destacó.

De origen muy humilde, Luna reconoció: "Salgo a rebuscármelas porque tengo hijos, pero es una gran verdad que la plata no alcanza. En el barrio donde vivo venden leche cortada con agua porque sale más barata, y hacen eso porque un producto de primera marca sale 50 mangos, que es inalcanzable para la gente pobre".

En los últimos meses, ha buscado trabajo pero al estar discapacitado -un accidente le hizo perder su pierna izquierda- todo se ha complicado. "Antes estacionaba coches o me iba a las colas de los teatros y vendía curitas, gaseosas o cualquier cosa para subsistir. Pero ahora no me sale nada", se lamentó.

Actualmente, el hombre vive de prestado en la casa de un primo en la localidad bonaerense de Del Viso. Sin embargo, pese a tener techo, no la pasa para nada bien: "Este gobierno me ha liquidado. Me vino una factura de luz de $1.600, que no la puedo pagar. No sé qué hacer", mencionó y continuó: "A veces, para no molestar a mi primo, me refugio en algún parador pero si están completos duermo en la calle".

"En el barrio donde vivo venden leche cortada con agua porque sale más barata, y hacen eso porque un producto de primera marca sale 50 mangos, que es inalcanzable para la gente pobre".

La crisis, en primera persona

"Cuando no se puede hay que tirarse en cualquier esquina. A veces me vengo al centro de Capital Federal, pero la policía me corre de todos lados. Uno sólo quiere tener un lugar para dormir. Por ejemplo, el día más frío del año, que fue el viernes pasado, no tenía la vivienda disponible y me tuve que juntar con algunas personas en situación de calle para hacer un fuego y así calentarnos. Ahora todo empeoró. Alguna que otra vez me crucé con algún político y le pedí que me dé una mano, pero ni me miró. Soy invisible para ellos", dijo, entristecido.

La campaña de Crónica

"Cuando me enteré de esto me acerqué sin dudarlo. Ya que no pude ir a colaborar a la cancha de River me vine para estos lados. Aunque a que estamos en una situación pésima la voluntad para decir, ´estoy presente´, no me va a cambiar nunca", indicó Luna, quien precisó que en su familia "hay cada vez más hambre", algo muy frecuente en las clases bajas actuales, que día a día intentan salir adelante pese a la triste realidad.