La asamblea de ayer entre padres, docentes y gremios.

Por un lado, la maestra agredida; por el otro, la mamá que propinó el ataque. Las protagonistas de esta lamentable historia dieron ayer sus versiones del hecho mientras en la escuela se debatía este tema en una asamblea entre gremios, docentes y padres. El episodio ocurrido en la puerta de la Escuela Nº 5 Hipólíto Yirigoyen, de Garín, marcó un nuevo capítulo en una serie de hechos violentos que sucedieron en las instituciones educativas en el último tiempo.

La maestra de tercer grado había sido atacada por la mamá de un alumno a la salida del colegio. Alejandra Pereyra, que dicta clases en el turno mañana, rompió el silencio y explicó que en el momento de la agresión “el mismo nene le decía que me soltara”. Y detalló que el alumno había presentado problemas de conducta anteriormente.

“Venimos trabajando con este chico hace tiempo. Presentaba mucha violencia y eso dificultaba el aprendizaje”, relató la docente, quien señaló además que a la hora de pedir una reunión con los padres, “ellos siempre ponían excusas”. De todas maneras, no habrá cambios en la escuela: “Nosotros vamos a seguir acompañando y sosteniendo al nene”, cerró Pereyra.

La otra campana

Por su parte, la mamá del alumno reveló que la víctima maltrataba frecuentemente a su hijo. En este sentido, si bien reflejó su pesar por su reacción violenta, al mismo tiempo argumentó que “colapsé, cansada de lo que sufría mi nene por parte de ella”. Por si fuera poco semejante acusación, la agresora remarcó que su hijo recibe asistencia psicológica, tras el supuesto castigo físico de su maestra. En la mañana de ayer, luego de la primicia del diario “Crónica”, Claudia decidió contar su verdad respecto del incidente que ella misma protagonizó al golpear a la maestra de su hijo, cuando culminaban las clases, en la jornada del miércoles último.

Al respecto, la progenitora del alumno, de ocho años, aseguró a este medio que “pido disculpas por lo que hice pero colapsé porque estaba cansada de los maltratos que recibía mi hijo por parte de esta persona”. La joven vincula a la maestra con métodos violentos para adoctrinar al niño. En este sentido, Claudia detalló que “días antes de que empiecen las vacaciones de invierno, un compañerito le regala un auto a mi nene, pero después se arrepiente y se lo pide. Mi hijo no se lo quería devolver, entonces la maestra le apretó fuerte la mano, le arrancó el juguete y le torció uno de los dedos”.

A partir de esta declaración, Pereyra se defendió e indicó que “el dueño del autito estaba llorando y yo se lo saqué inconscientemente”. La madre afirmó que le pidió explicaciones sobre este episodio a la docente, pero que no recibió respuesta alguna. En relación con ello, la mujer enfatizó que “yo estoy muy dolida por lo que pasó. Reconozco que actué mal, en cambio la maestra sólo dice que la ataqué pero oculta que ella hizo lo mismo con mi hijo”.

Por lo tanto, bajo esta acusación, Claudia aseguró que “los padres nos agotamos de los maltratos de esta docente”. En tanto, la mamá del nene confesó que su principal preocupación por estas horas radica en que “yo lo tengo que llevar a mi hijo a un psicólogo para que supere esta situación, porque quedó muy mal por todo lo que le hizo su maestra”.