Pietro Fusto tiene 7 meses y necesita un corazón para poder seguir viviendo. El bebé padece un cuadro muy grave de la enfermedad de Kawasaki, una afección que genera una inflamación de los vasos sanguíneos. Gustavo Fusto, padre del pequeño, explicó que Pietro empezó con decaimiento y fiebre en los primeros días de octubre.

Al no mejorar, lo llevamos al médico y nos dijeron que había que internarlo por tener poco oxígeno en sangre”, contó. El bebé estuvo cinco días en el Sanatorio de la Trinidad, donde le diagnosticaron una bronquiolitis. Sin embargo, el pequeño no mejoraba y los padres comenzaron a alarmarse.

“Luego de hacerle un electro y una eco, los médicos notaron que mi hijo estaba infartado, tenía las pulsaciones muy bajas”, dijo Gustavo, quien junto a su mujer Johana Romero acompañan a su bebé noche y día. La madre es jugadora de handball en All Boys y desde las redes sociales del club se difundió la problemática de Pietro. 

 Tras pasar doce días en terapia, Pietro fue trasladado al Hospital Italiano para hacerse nuevos estudios. Precisamente en esa institución, los cardiólogos le realizaron una resonancia en el corazón y determinaron que el órgano estaba muy dañado. “En esta etapa diagnosticaron que Pietro sufre de la enfermedad de Kawasaki y, si bien nos dijeron que no suele llegar a tramos tan amargos, a nosotros nos tocaron todas malas noticias”, expresó Gustavo, quien señaló que “estamos partidos al medio”.

Una vez instalados en el Hospital Italiano, los profesionales informaron a los padres del bebé de tan sólo siete meses que necesitaba un trasplante de corazón urgente. “La realidad es que la gente no tiene idea cómo funciona el trasplante de órganos. Con una persona se pueden salvar siete vidas. Una vez que nos morimos no queda nada, uno se va y el cuerpo que queda puede salvar a muchísimas personas”, contó Gustavo, quien es donante de órganos y de médula ósea. Para poder ayudar a Pietro, comunicarse al 15-6497-1635 o 15-4049-3379.